Hace ya unas cuantas décadas —cuando el teléfono era fijo (hasta de rueda en lugar de teclado), el fax de papel continuo parecía alta tecnología y los móviles eran…¿Qué era eso? — yo ejercía de Director de Operaciones
Enseñar para aprobar… o para entender (y no morir en el intento)
José Manuel López retrata con ironía quirúrgica la educación de la “titulitis”: más sellos, menos fundamentos. Del “cálculo encadenado” al Erasmus convertido en turismo, desmonta el decorado académico y recuerda lo esencial: el mercado no paga diplomas; paga soluciones.
Entre el PowerPoint y la Soldadura: Crónica “convertidora” de 130 Toneladas Imaginarias
Sucedió hace ya unas cuantas décadas, cuando yo ejercía de responsable de Operaciones en la filial de un gran grupo empresarial al que le habían adjudicado, nada menos, que un proyecto llave en mano para construir una acería de las de verdad
Micciones corporativas y otras lecciones de liderazgo: La viga, la paja… y el lavabo
Ocurrió hace ya unas cuantas décadas, en un comité de dirección de una empresa en la que yo ejercía como Director de Operaciones. De esos comités donde se despotrica mucho sobre lo ajeno, se escucha poco y se piensa lo justo para no hacerse daño.
Anecdotario empresarial: el Peregrino que caminaba a la velocidad de la luz (o cómo no arruinarse por ser muy listo)
Una anécdota empresarial con el CERN como telón de fondo: criostatos gigantes, planitudes imposibles, inversiones absurdas y una solución ingeniosa —el Peregryn Pass— para soldar sin arruinarse por querer ser “demasiado listo”.
Huerna: réquiem fúnebre a 60 km/h con peaje obligatorio
El Huerna ya no es una infraestructura: es una experiencia casi espiritual. Un ejercicio de paciencia infinita de vecino atrapado en atascos.
Una comitiva fúnebre viaria en la que los vehículos avanzan en silencio, a 60 km/h
Proyecto Génesis Interestelar (o cómo no colonizar un planeta)
Cuenta la Leyenda que años ha se descubrió Nuevo Horizonte VI, un planeta perfectamente habitable, con agua, atmósfera respirable y sin abogados, políticos o economistas ecosostenibles.
Resumen final futbolero
Después de repasar fotos sepia y vídeos en HD, llegamos a la conclusión incómoda pero liberadora: en el fútbol ha cambiado casi todo… salvo el fútbol porque… hay cosas que NO han cambiado. Ni cambiarán.
Solteros vs. casados: el Partido que no salía en la tele pero del que se hablaba todo el año
Pasa el tiempo, cambian los nombres, llegan las modernidades…
Pero el partido de solteros contra casados sigue siendo más importante que la final del Mundial.
Lo que no ha cambiado del fútbol
Los comentaristas del bar: los dueños de la verdad absoluta
Ascenso a cuarta regional: la épica de los pueblos que viven el fútbol como si fuera la final del mundo
Nada supera la pasión auténtica de un equipo de pueblo, celebrando su ascenso con cohetes ilegales, cerveza caliente y lágrimas de barro.
Cosas que no han cambiado en el fútbol…
Pero todos sabemos que, al final, la cosa va de:
•Athletic Club: el club de los puros, los de casa, los de chapela, los de cantera, los de “no necesitamos fichajes extranjeros, necesitamos gabarra”.
•FC Barcelona: el club que juega con 11 y rueda de prensa posterior del portavoz de Esquerra.
“De la IA (Inteligencia Artificial) a la IA (Ignorancia Aumentada). Cuando el Homo Sapiens se convirtió en Homo a “secas”
A este ritmo, la Inteligencia Artificial se ha vuelto el nuevo “sentido común” de la humanidad; o sea, el menos común de los sentidos
Los presidentes de los clubes
ANTES: EL PRESIDENTE ERA UN SEÑOR CON APELLIDOS Y MUCHAS HORAS DE BAR DE SOCIOS
Era un hombre hecho a sí mismo, por lo general canoso, bigote casi obligatorio y traje de entretiempo aunque fuera en plena ola de calor.
Selección española: de bravos gladiadores a tiki-takas con estrella
La selección española era como esa pareja difícil que durante décadas te ilusionaba con la mirada, te prometía amor eterno en la fase de grupos… y te rompía el corazón en cuartos con la misma eficacia que un “ex” tóxico.
Los periodistas deportivos
Los periodistas de antes eran de verbo fácil y florido, mirada cansada, olor a tinta de bolígrafo, café recalentado y nicotina. En sí, eran una mezcla entre notarios, poetas de barrio y espías de bar.
















