Cuando La Nueva España publica un artículo sobre la implantación de Indra Land Vehicles en El Tallerón, el enfoque es falso y engañoso como corresponde a un medio que vive, con ello, de vender un falso y engañoso futuro para la región.
Cuando el relato huye en direcciones opuestas: el Principado, LNE y la responsabilidad que nadie quiere asumir
Tras el revés judicial, el Principado y La Nueva España ensayan un repliegue: ya no empujan, ahora “instan” y piden acuerdos. LNE huye en direcciones contradictorias —de “guerra empresarial” a geopolítica global— para eludir su responsabilidad editorial. Reconoce, a regañadientes, que la experiencia industrial real es de GDELS–SBS.


