Venezuela no amanece, arde.
No por el estruendo de aviones enemigos ni por el silbido de misiles extranjeros, sino por el bombardeo sostenido, cruel y sistemático que Nicolás Maduro ha descargado contra su propio país.
Venezuela no amanece, arde.
No por el estruendo de aviones enemigos ni por el silbido de misiles extranjeros, sino por el bombardeo sostenido, cruel y sistemático que Nicolás Maduro ha descargado contra su propio país.
Los desinformadores creen que con mentiras pueden detener la historia. Creen que pueden sepultar a la fuerza dos liderazgos que nacieron del voto ciudadano. Se equivocan. Venezuela ya eligió un camino y a sus referentes.
El presidente Donald Trump, con su característica franqueza, ha declarado que «Maduro tiene los días contados
Un acuerdo, el de Israel y Palestina, que probablemente no dé solución definitiva al conflicto
Donald Trump ha acercado, sólo eso pero nada menos que eso, el “Día de Colón” a un significado que busca a los italoamericanos, pero que acaba desembocando inequívocamente en la Hispanidad.
Gonzalo Botas nos entrega esta semana un capítulo inmejorable de su espacio Al Socaire de la Arbosa en Radio Intereconomía de Asturias
Tal como lo ha dicho nuestro presidente electo Edmundo González Urrutia, “hay verdades que no admiten discusión”.
«Menos coacción encubierta y más pluralismo real: esa es la única vacuna democrática.»
En su discurso en la Asamblea General de la OEA el 26 de junio de 2025, el Vicesecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, fue contundente: la OEA debe ser parte de la solución, no del problema, y su relevancia depende de su capacidad para cumplir con sus nobles objetivos
Donald Trump, Vladimir Putin y el retorno del realismo político a las relaciones internacionales
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