José Manuel López desmonta con ironía la fiebre asturiana por multiplicar hubs, clústeres y plataformas mientras la industria real pierde terreno. El autor reclama especialización auténtica, formación en defensa, capacidades productivas, inversión y clientes. Antes de defender el planeta, advierte, Asturias debería conseguir que sus empresas despeguen, fabriquen y exporten.

