Mientras Indra anuncia alianzas tecnológicas de futuro, su gran apuesta industrial en tierra firme —El Tallerón y el 8×8— permanece bloqueada. Y en defensa, sin acero no hay soberanía.
Nada que ver con Asturias, nada que ver con España
Margarita Robles lo confirma. Por eso y por mucho más, Asturias debe dejar de escuchar los cantos de sirena de unos hermanos que llegan a ella —como tantos antes— para lo de siempre: defraudar las esperanzas.

