El Equipo Industria de AL desnuda el mecanismo que convierte cierres, subvenciones y promesas incumplidas en propaganda reciclable. Vesuvius se fue; Exiom nunca terminó de llegar; el Principado cambió de foco. Mientras Barros ocupa titulares, nadie explica inversiones, empleos, licencias ni responsabilidades. Las Cuencas merecen industria, no eternos zombis administrativos.

