Durante décadas —sobre todo en Europa— se creyó que la norma había vencido definitivamente, que el derecho internacional sustituía al equilibrio de fuerzas, que los tratados reemplazaban a la disuasión y que las instituciones hacían innecesaria la crudeza de la geopolítica.
Un Socaire brillante
Gonzalo Botas nos entrega esta semana un capítulo inmejorable de su espacio Al Socaire de la Arbosa en Radio Intereconomía de Asturias




