Félix Baragaño representa un modelo cameral distinto al de Carlos Paniceres: más industrial, menos dependiente de la contratación pública y defensor de tres cámaras autónomas. Sin embargo, Asturias sigue esperando resultados. El artículo analiza su trayectoria, el poder de FIDMA y los límites de una élite empresarial estable y duradera.

