El artículo desmonta con claridad la nueva intervención del Principado en vivienda: más tanteo, más retracto y más burocracia, pero poca atención a la oferta real. Con datos nacionales y asturianos, advierte de una paradoja incómoda: administrar la escasez no equivale a resolverla. Asturias necesita casas, no más ventanillas.

