España invierte en ferrocarril, pero no con la misma urgencia en todos sus territorios. Cataluña concentra recursos, influencia electoral y capacidad negociadora; Asturias acumula retrasos, averías y promesas. Este análisis desmonta la propaganda presupuestaria y plantea una pregunta incómoda: ¿gobierna el Estado para cohesionar España o para conservar sus escaños?
No, no ganan todos: la financiación de Cataluña se come al Estado
Cuando el Estado pierde ingresos directos, no solo cede dinero: cede capacidad de inversión, de corrección y de respuesta. Eso es cohesión territorial en términos reales.


