Asturias conserva aún grandes instalaciones industriales, pero su producción cae en mayor medida que la media nacional. Añadido a ello, pierde densidad empresarial, empleo, proveedores y capacidad de decisión. Este informe cruza los datos del INE con ERE, concursos y recapitalizaciones para mostrar una realidad incómoda: la producción se resiente y el tejido que la sostiene se debilita silenciosamente a su alrededor cada día.

