Duro Felguera ya no está ante un problema clásico de balances, sino ante algo más incómodo: la desaparición progresiva del marco político-institucional que hacía posible cualquier solución razonable.
Discursos del socialismo que suplantan su responsabilidad
Las palabras de Adrián Barbón encajan en ese patrón con precisión quirúrgica. Mucha épica. Pero extrañamente huérfano de medidas concretas.
La fotografía del poder decadente en Asturias
El Club LA NUEVA ESPAÑA se quedó pequeño, pero no por fervor ciudadano ni por hambre de ideas, sino por algo más revelador: el poder había decidido mirarse a sí mismo, es decir, no a Asturias sino a sus propios intereses.
Javier Izquierdo, el socialista asturiano que dimitió por acusaciones de acoso
La dimisión de Javier Izquierdo se produce en un contexto que no es neutro. El PSOE vive una crisis abierta por denuncias de acoso sexual tramitadas —o no tramitadas— a través de sus propios canales internos.
Antonio Ledezma con Corina en Oslo: la dignidad que no se rinde
En Oslo, acompañando a Machado en una travesía clandestina —de esas que desnudan al régimen mejor que mil comunicados—, Antonio Ledezma volvió a encarnar esa figura insoportable para las dictaduras: la del hombre que no se resigna.
Indra en modo rehén: el mercado descuenta la “guerra sucia” tras el caso Sapa–Servinabar
Lo del día no es un matiz: es el eje. La publicación sobre los pagos de Sapa Operaciones a Servinabar (145.200 euros en dos transferencias) introduce en el tablero de Indra el peor ingrediente posible: sospecha reputacional
Menos empresas y menos base productiva: la factura real del «modelo» asturiano
Ofende a la inteligencia escuchar la propaganda infantil que presenta la economía asturiana como un éxito, mientras los propios datos del Proyecto de Presupuestos del Principado de Asturias para 2026 dibujan una comunidad con menos industria, menos sector primario y menos empresas.
De la Rocha y el nuevo poder económico: Air Europa, Escribano… y ahora Asturias
La semana trae una señal que conviene no dejar pasar: Manuel de la Rocha, el cerebro económico de Moncloa, es decir, de Pedro Sánchez, desembarca en Asturias invitado por La Nueva España para un coloquio sobre inversiones junto a José Sicre, su homólogo asturiano.
Duro Felguera: difícil salvación
Pero en el caso de Duro Felguera, el ruido no tapa la realidad: la compañía se juega su supervivencia en un proceso judicial donde el margen es ínfimo.
Caso Salazar: final del feminismo, final del sanchismo
El caso Salazar ya no es solo un escándalo personal: es la prueba de estrés que ha roto el relato de un PSOE feminista y ha dejado al descubierto un fallo estructural de poder, de protocolos y de coherencia política.
La coartada rota del feminismo socialista
Esa es la paradoja esencial: la izquierda que predica sororidad mantiene una estructura interna donde el poder opera con lógica patriarcal; y las mujeres que podrían haberla reformado optan por sobrevivir, no por enfrentarse.
Asturias ante el nuevo mapa económico: aislada del crecimiento y sin un proyecto político a la altura
España acelera tras la Covid-19 mientras Asturias queda relegada al vagón de cola, sin un proyecto político capaz de engancharla al nuevo ciclo de crecimiento.
Indra, Asturias y la pregunta que los valedores de Escribano no pueden ya tapar
Indra prometió arrancar antes de fin de año en El Tallerón. Hoy las naves siguen llenas, las obras sin terminar y el empleo no aparece. El enfado de Margarita Robles con el 8×8 confirma lo que venimos diciendo en Asturias Liberal: aquí hay más relato que industria.
Abrazo entre Sánchez y Barbón: propaganda que ignora el retroceso de Asturias
La escena de Pedro Sánchez entregando un premio a Adrián Barbón en los Premios ‘Anastasio de Gracia’ resume un régimen mejor que cien páginas de BOE
Indra (II). Perspectivas bursátiles: cuando el mercado descuenta poder, no beneficios
mientras el Gobierno desconfíe de Escribano, SEPI vigile cada movimiento, Robles quiera disciplinar la defensa y el PP mantenga reservas internas sobre de los Mozos, la acción se moverá como un activo político, no como una tecnológica al uso.















