Adrián Barbón aseguró que “Asturias no es un infierno fiscal, sino que cada vez se parece más a un paraíso”. Lo dijo, además, sin sonrojo, en una comunidad donde el precio de la electricidad industrial es un 142% más caro que en Francia, donde se han perdido contratos eólicos por no construir un solo parque en tres años, y donde las ingenierías devuelven préstamos públicos como quien camina sobre brasas.
Duro Felguera: entre la puerta que se abre en Argelia y el portazo de la SEPI. Análisis bursátil, estratégico y de inversión
Cuando parecía que la empresa podría volver a respirar, la SEPI ha cerrado la única puerta financiera estratégica: no habrá ni nacionalización, ni capitalización de préstamos, ni quita
Jovellanos y Rangel: Asturias, tierra fértil secuestrada
Ni Jovellanos ni Rangel creyeron en revoluciones. Creyeron en rupturas lúcidas. En reformas profundas. En el poder del individuo frente al dogma, del trabajo frente al subsidio, de la verdad frente al mito.
Duro Felguera: momento decisivo para una empresa al borde del giro estratégico
El 16 de mayo de 2025 vence el plazo del memorando de entendimiento (MoU) firmado entre Duro Felguera y la empresa estatal Sonelgaz de Argelia. El acuerdo busca resolver un conflicto internacional que ha lastrado la imagen, las cuentas y el potencial bursátil de la compañía asturiana durante más de una década
Duro Felguera y el comunicado del SAM: De la Trinchera al Despacho Vacío
El comunicado es, en realidad, más un epitafio que una amenaza. Una manera algo ruidosa de admitir que el SAM, como actor colectivo, ha dejado de existir. Y eso, por cierto, es una mala noticia para Duro Felguera. Porque esta empresa —que sigue luchando por salir de la UCI financiera con respiración asistida del Estado— necesita estabilidad. Necesita una acción ordenada, no ruido en la sala de espera.
Intervención silenciosa: la nacionalización empresarial que se cocina en Asturias
Nadie ha anunciado una nacionalización. No se ha publicado ningún decreto ni se ha izado bandera alguna en las azoteas de Duro Felguera. Pero si uno mira con atención lo que ocurre en la industria asturiana —con nombres como Duro, Imasa o Santa Bárbara— empieza a vislumbrar lo que en tiempos menos sutiles se habría llamado estatismo rampante. Ahora lleva traje, se disfraza de “reestructuración” y sonríe desde los despachos de Indra.









