¿Son los menores demasiado inmaduros para usar Instagram, pero lo bastante autónomos para decisiones irreversibles sin sus padres? La nueva propuesta del Gobierno reabre un debate incómodo sobre educación, control, familia y libertad en la era digital.
La reciente propuesta del Gobierno de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años vuelve a poner sobre la mesa una contradicción difícil de justificar.
Censura digital para menores, pero decisiones irreversibles sin los padres
La reciente propuesta del Gobierno de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años vuelve a poner sobre la mesa una contradicción difícil de justificar. Mientras se argumenta que los adolescentes no tienen la madurez suficiente para desenvolverse en el entorno digital sin tutela, se les reconoce, al mismo tiempo, la capacidad de tomar decisiones de enorme trascendencia personal —como abortar— sin necesidad del consentimiento ni siquiera del conocimiento de sus padres. ¿En qué quedamos? ¿Son suficientemente maduros o no lo son?.
El problema de fondo no parece ser la protección del menor, sino el control del relato.
Las redes sociales se han convertido en uno de los pocos espacios donde determinadas corrientes ideológicas —especialmente las vinculadas a la derecha y la ultraderecha— logran llegar a los jóvenes sin pasar por el filtro de los medios públicos o tradicionales, donde estas posiciones suelen aparecer sistemáticamente deslegitimadas o caricaturizadas. Y los datos, por incómodos que resulten, apuntan a que una parte creciente de la juventud está empezando a mirar hacia la derecha.
Poner puertas al campo
Ante esa realidad, en lugar de preguntarse por qué ocurre y fomentar el pensamiento crítico y el debate plural, la respuesta parece ser poner puertas al campo. Cambiar el rumbo “por decreto”.
Lo que pretenden es limitar el acceso a las redes no para proteger, sino para evitar que los jóvenes escuchen discursos que no encajan con el relato oficial.
Lo que pretenden es limitar el acceso a las redes no para proteger, sino para evitar que los jóvenes escuchen discursos que no encajan con el relato oficial. Y eso, en una democracia, es profundamente preocupante.
Lo más preocupante es que es una tendencia que comienza a extenderse en otros países y no es la solución. La solución está en recuperar el valor de la educación en la familia y en los centros educativos y dar a los padres y a los profesores el lugar que dejaron de ocupar desde hace mucho tiempo.

En cambio, el gobierno envía un mensaje peligroso: el Estado desconfía de los padres.
Se les aparta de decisiones clave mientras se les responsabiliza de todo lo demás.
Los padres son los primeros y principales responsables
Porque si algo debería estar claro es que los padres son los primeros y principales responsables de la educación de sus hijos.
Son ellos quienes deben acompañar, orientar, poner límites y enseñar a usar las redes con criterio, del mismo modo que lo hacen con cualquier otro ámbito de la vida.
Sustituir esa labor por prohibiciones generales no solo es ineficaz, sino que infantiliza a las familias y refuerza una visión intervencionista del poder público.
Por otra parte, los profesores tienen el derecho y el deber de enseñar diferentes disciplinas en las que se incluye el uso de redes sociales, las comunicaciones y, a su vez, ayudar a los padres en la educación de sus hijos.
Educar no es prohibir
Educar no es prohibir. Proteger no es censurar y respetar la libertad implica asumir que los jóvenes deben aprender a convivir con la nueva forma de vida en la que las comunicaciones digitales ya dominan el mundo y también con ideas diversas, incluso con aquellas que incomodan al Gobierno de turno.
Si de verdad nos preocupa su bienestar, apostemos por una educación sólida, por padres y profesores con autoridad y por una sociedad que confíe más en la responsabilidad que en la imposición.
El Estado no puede decidir cuándo un menor es maduro… según le conviene.
Porque una democracia que teme lo que piensan sus jóvenes es una democracia que tiene un problema mucho más grave que las redes sociales.
Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin la cita expresa de Asturias Liberal y de su autora.
ENLACES RELACIONADOS:
- The Objective — Prohibición de redes sociales a menores de 16 (contexto y debate)
- El Español — Sánchez anuncia prohibir el acceso a redes a menores de 16
- El Mundo — Búsqueda: prohibir redes sociales menores de 16 (elige artículo)
- El País — Anuncio de prohibición de acceso a plataformas/redes hasta los 16
TODOS LOS ARTÍCULOS DE CAMINO GUTIÉRREZ:
https://asturiasliberal.es/author/camino-gutierrez

Licenciada en Químicas
Profesora jubilada de intitutos.
