Aurelio S. Devesa conecta Story of Us (Rob Reiner), la música de Eric Clapton y el tema “Classical Gas” (Mason Williams) con una idea incómoda pero necesaria: mirar la realidad sin paños calientes y perseverar en la responsabilidad.
“¿Qué ocurre cuando dos personas que se amaron profundamente se distancian?” A veces la respuesta no entretiene. Pero aclara.
Después de los artículos “EL ENIGMA DEL CAMBIO” y “THE FULL MONTY ASTURIAS” (artículos en el blog personal del autor, al final) las reacciones e impresiones trasladadas por muchos lectores pueden recapitularse en nostalgia, tristeza e incertidumbre.
Rob Reiner y la “suciedad emocional” de lo real
Entre finales de 1997 y principios de 1998 el recordado Rob Reiner, continuando con su giro profesional hacia dramas más introspectivos, tuvo la idea de explorar de manera honesta y absolutamente realista las complejidades de un matrimonio (o una relación) con el paso del tiempo, con una vista a largo plazo y alejándose de los habituales cuentos de hadas. Para ello se implicó personalmente el en libreto junto a los guionistas Alan Zweibel y Jessie Nelson, con un trabajo muy minucioso que ocupó gran parte del año 1998, y que acabó siendo un proceso tremendamente colaborativo y basado en experiencias personales y conflictos experimentados por ellos tres en sus respectivos matrimonios.
El propósito de Reiner era hacer conectar a la audiencia con lo que él consideraba la “suciedad emocional” de las relaciones reales, tomando como punto de partida una cuestión fundamental: “¿qué ocurre cuando dos personas que se amaron profundamente se distancian?”. Como respuesta, el director quería demostrar que, tras quince años de matrimonio, a pesar del desgaste y de que aquella relación inicial se va perdiendo entre otro tipo de ocupaciones y responsabilidades con los hijos, se requiere un esfuerzo consciente y constante para mantener la conexión.
A pesar de haber firmado con éxito películas basadas en historias ideales como “La Princesa Prometida” o en comedias románticas como “Cuando Harry encontró a Sally”, Rob Reiner se embarcó con “Story of Us” (Historia de lo nuestro) en una historia real como la vida misma que retrataba con toda la crudeza las discusiones mezquinas y los momentos más incómodos que adornan la relación tormentosa de una pareja.
Clapton, Shaiman y la obsesión por el detalle
Para protagonizar esta película nuestro director eligió a Bruce Willis y a la bellísima Michelle Pfeiffer, y -como otra muestra más de la minuciosidad del director- convenció a Eric Clapton para poner banda sonora a la película: alguien que, como vimos en algún artículo anterior, también había vivido en primera persona tormentosas relaciones de pareja.
Reiner buscaba una música que no sólo reflejara la crudeza y la vulnerabilidad de las relaciones reales, sino que pudiera transmitir los momentos de melancolía y esperanza que se entrelazaban a través de la trama, algo que la guitarra de Clapton infundía perfectamente: el tema central “Get lost” es el sentimiento de un hombre que se siente extraviado ante la pérdida de su amor de toda la vida.
Eric Clapton no estuvo sólo en ese trabajo, puesto que contó con la inestimable colaboración de Mark Shaiman (compositor de confianza de Rob Reiner) para los arreglos de la mayoría de las piezas instrumentales de la película.
Una historia “demasiado real” puede parecer “demasiado incómoda”. Hasta que deja de ser película… y empieza a ser espejo.
“Classical Gas”: nostalgia generacional y emoción en movimiento
De toda la banda sonora de la película sólo hay un tema que no pasó por las manos de Clapton y Shaiman, y en el que podemos encontrar de nuevo la obsesión por el detalle de Rob Reiner: hay una escena para la que el director eligió el tema “Classical Gas” de Mason Williams con el fin de evocar la melancolía, una nostalgia generacional… y captar la agitación emocional del matrimonio a lo largo de los años.
Esta es la versión original del susodicho tema:
En 1967 Mason Williams trabajaba como guionista principal en un programa de TV llamado “The Smothers Brothers Comedy Hour” y -como desarrollar comedias es más agotador de lo que cabría pensar- Williams se tomaba los fines de semana para desconectar y descansar en su casa de Oregón con su guitarra.
Mientras contemplaba el río Willamette empezó a modelar arpegios y progresiones, usando acordes mayores y menores a lo largo de una estructura que imita el movimiento de las aguas del río: empieza con calma, fluye más rápido y vuelve a la tranquilidad… cada fin de semana iba componiendo una parte y en unos tres meses pudo completar la versión final uniendo las distintas secciones: a diferencia de la mayoría de las canciones pop que siguen una estructura de introducción-verso-coro, Williams hizo gala de su maestría técnica al diseñar «Classical Gas» con aires barrocos y hasta doce segmentos distintos; el arreglista Mike Post le aportó ideas para el cierre y le sugirió una sección de metales que Williams adoptó como una “brillante desviación” según sus propias palabras.
El tema empezó llamándose “Classical Gasoline”, porque partiendo de una guitarra clásica (algo insólito en la época), pretendía que fuera combustible para su espectáculo o para sus momentos con amigos, un recurso vibrante o divertido capaz de ser introducido en cualquier momento en su repertorio. Mason Williams nunca sospechó que el tema que nació mientras se relajaba con su guitarra contemplando el río se convertiría en un éxito imperecedero ganador de tres premios Grammy en 1969 y fuente de inspiración para innumerables músicos y orquestas. Hay numerosas interpretaciones del tema, pero me atrevería a recomendar esta maravillosa actuación del propio Mason Williams acompañado únicamente por Deborah Henson-Conant al arpa:
Para su película, Rob Reiner evitó encargarle a Clapton una versión del tema y eligió a propósito la versión de 1970 grabada por Mason Williams para su álbum “Handmade” -sin el acompañamiento de la orquesta- en la que destacaba la ejecución técnica del músico y otorgaba una mayor intimidad a esa melodía, una soledad e introspección que el director buscaba para viajar por las vidas y los sentimientos de los personajes de Story of Us… una clara apelación a la nostalgia de tiempos pasados (y más felices).
Catarsis: el amor como decisión diaria
La película Story of Us fue una necesidad de catarsis del autor: después de años contando historias felices y maravillosas, Rob Reiner (que en ese momento ya iba por el segundo matrimonio) sentía que le debía al público y a sí mismo una visión más madura de la vida, mostrar que el amor no es un estado de permanente felicidad, sino el fruto de decisiones conscientes que se toman día a día.
No fue un éxito, porque la audiencia -acostumbrada a historias con final feliz- la consideró “demasiado real” o “demasiado incómoda” para ser entretenida al verse reflejados en algunas de sus escenas. La crítica, por su parte, acusó a la película de ser “deprimente” y de mostrar a unos personajes “insoportables”… aunque con el paso de los años se ha convertido en otra película de culto.
Sin pretender hacer un espóiler (advertencia para aquellos que no saben o no quieren saber cómo acaba la película), les dejo el fragmento final de la película, donde apreciamos cómo el uso de la canción “Classical Gas” acompaña un time-lapse por la vida de la pareja -con su montaña rusa de emociones- y el famoso monólogo final de la bella Michelle Pfeiffer:
Volver a la realidad: proyectos, sí; paños calientes, no
Para finalizar, y volviendo a los dos artículos aludidos al principio que han provocado nostalgia o incertidumbre, he pretendido con ellos dar una pincelada de realidad, se trata de la necesidad de plasmar la cruda realidad de nuestro ecosistema empresarial sin paños calientes (salvando las distancias, es el mismo propósito de Rob Reiner con la película que nos ocupa) porque, si bien debemos llenar nuestras vidas de proyectos ilusionantes, de historias felices, de presentes maravillosos y futuros brillantes… debemos perseverar en nuestra responsabilidad y ser conscientes de que la realidad no siempre es sencilla, que las cosas cambian y las adversidades siempre están ahí y nos van exigir mucho trabajo y esfuerzo para superarlas.
La realidad no siempre es sencilla. Y precisamente por eso: responsabilidad, esfuerzo y perseverancia.
Enlaces y piezas citadas
- “EL ENIGMA DEL CAMBIO” (AurelioDevesa.com)
- “THE FULL MONTY ASTURIAS” (AurelioDevesa.com)
- “Classical Gas” (versión original) – YouTube
- Mason Williams + Deborah Henson-Conant (arpa) – YouTube
- Fragmento final de “Story of Us” con “Classical Gas” – YouTube
TODOS LOS ARTÍCULOS DEL AUTOR:
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Licenciado en Filología Española (Literatura)
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