Hace unas semanas reflexionábamos en el artículo The Full Monty Asturias sobre el paralelismo de la película The Full Monty con la realidad que está invadiendo Asturias: si recuerdan, hablábamos sobre cómo el impacto de la desindustrialización de Asturias había sido amortiguado con generosas prejubilaciones, empleo público y ayudas sociales, y esto había adormecido o anestesiado el debate de fondo.
Hace unos días, un empresario del sector metal compartía conmigo su preocupación por dos problemas acuciantes para él en los últimos tiempos, unos problemas que en los últimos años también se escuchan reiteradamente en otros sectores tan variopintos como la hostelería, el transporte, la construcción o los servicios agrícolas:
- Los dueños o gerentes de pequeñas y medianas empresas se quejan de que no encuentran gente que quiera trabajar: ya no pretenden profesionales que lleguen con el oficio aprendido o la cualificación acreditada, sino personas responsables que quieran trabajar.
- La segunda preocupación es el absentismo laboral, con índices difícilmente sostenibles para cualquier empresa y que si lo son para el sistema lo es porque nadie quiere poner coto a semejante problema.
La sistemática de este preocupante asunto suele ser recurrente: se busca personal, el personal aparece (con formación o sin formación, no es un factor determinante), el eventual empleado examina la oferta y las condiciones laborales y, en el caso de estar de acuerdo con éstas –algo cada vez más complicado- empieza a trabajar; llegar a este punto ya puede considerarse un triunfo. Lo siguiente es el periodo de adaptación del empleado y su eficiencia, y aquí ya entramos en el apartado del absentismo laboral: según datos de Randstad Research, en Asturias se ha duplicado el absentismo laboral en la última década y ya hemos superado en algunos trimestres de 2025 el 10%, una de las tasas más altas del país.
EL ABSENTISMO LABORAL
El impacto económico del absentismo en Asturias durante 2025 ha sido cuantificado por diversas organizaciones, destacando las siguientes cifras:
- Coste directo para las empresas: Se estima que el absentismo laboral abrió un agujero de aproximadamente 660 millones de euros en la economía asturiana durante el año, según datos analizados por la Universidad de Oviedo y COPE Asturias. Volviendo al interlocutor del que les hablaba al principio, éste me reconoció que en su empresa (una PYME) el coste directo estimado de ese absentismo superaba los 150.000€ el año pasado.
- Coste total estimado: Otros informes elevan el impacto anual a 1.712 millones de euros al considerar tanto los costes directos como los indirectos (sustituciones, pérdida de productividad y cotizaciones), afectando a una media de 34.000 empleados que faltan cada día a su puesto en la región.
- Contexto nacional: A nivel de toda España, la CEOE y Cepyme situaron el coste del absentismo en 2025 por encima de los 32.000/33.000 millones de euros, lo que equivale a cerca del 3% del PIB nacional.
- Impacto por sectores: La industria asturiana es la más castigada, con tasas de absentismo que llegaron -como decíamos- al 10,7% en algunos trimestres de 2025, lo que supone un lastre crítico para la competitividad industrial de la comunidad, como también apunta Adecco Group.
Siempre he sentido admiración por aquellos que se lanzan a montar una empresa o un negocio antes que preparar una oposición o trabajar por cuenta ajena, pero sólo acercarnos a estas cifras ya hace que podamos considerarlos héroes.
Si ya son graves los costes económicos que esta situación ocasiona en las empresas, lo peor -en mi opinión- es que supone un lastre o una rémora que impacta decisivamente en nuestra sociedad.
A juicio de los estudiosos, las principales causas del absentismo laboral en Asturias son:
- Envejecimiento de la población activa: Asturias tiene una de las medias de edad más altas de España. Una plantilla de mayor edad implica una recuperación más lenta ante enfermedades comunes y una mayor prevalencia de patologías crónicas.
- Estructura económica (peso de la Industria): El sector industrial y la construcción -pilares en la región- exigen un mayor esfuerzo físico, por lo que las tasas de absentismo en la industria asturiana (10,7%) superan con creces a la media de otros sectores.
- Colapso en la gestión sanitaria: El retraso en las listas de espera para pruebas diagnósticas, rehabilitaciones e intervenciones quirúrgicas en el sistema público prolonga innecesariamente la duración de las bajas por Incapacidad Temporal (IT).
- Cultura laboral y factores psicosociales: Se ha detectado un incremento en las bajas por salud mental (estrés, ansiedad), que suelen ser de larga duración.
- Efecto “lunes” y “viernes”: Los informes sectoriales señalan que una parte del absentismo sin baja médica está ligada a la falta de flexibilidad horaria o dificultades de conciliación.
Para profundizar un poco más en este problema, y su afectación en los sectores industrial y de la construcción, vamos a repasar su evolución desde principios de este siglo XXI, y cómo ha habido una transición desde una economía basada en la minería y la industria pesada hacia otra estructura más diversificada.
EVOLUCIÓN DE LA INDUSTRIA Y MINERÍA EN EL SIGLO XXI
Las estadísticas nos dicen que hemos pasado de unas 4.000 empresas a 3650, con un mayor volumen de negocio, pero con casi 17.000 empleados menos.

EVOLUCIÓN DE LA CONSTRUCCIÓN EN EL SIGLO XXI
Este sector sufrió un mayor impacto tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008, pero ha sabido reponerse en la última década. No obstante, a pesar del aumento en el número de empresas, el volumen de negocio se ha visto reducido y también el número de empleados.

A pesar de estas tendencias, en Asturias el peso del sector industrial en el PIB es del 20,8%, superior a la media en España (14,7%).
Tanto en el sector industrial como en el de la construcción vemos que se pierden trabajadores, pasando de unos 97.000 en el año 2000 a 73.500 en 2025.
SALARIOS EN EL SECTOR INDUSTRIAL Y SUBSIDIOS
Si continuamos repasando cómo han evolucionado los trabajadores, los perceptores de salario mínimo interprofesional (SMI), los parados y la personas que ni estudian ni trabajan pero cobran algún tipo de ayuda (en Asturias engloba a los beneficiarios del Salario Social Básico y a los del Ingreso Mínimo Vital), nos encontramos con estos datos desde el año 2000:

EL SALARIO MÍNIMO INTERPROFESIONAL (SMI)
Históricamente los beneficiarios del SMI suponían menos de un 3-5% de los trabajadores del sector industrial, debido fundamentalmente a que, en los sectores del metal, la química o la energía, los salarios base de esos convenios superaban ampliamente el baremo del SMI; no obstante, el alza en la última década del SMI (+54% desde 2018) ha hecho que éste se empiece a armonizar con las categorías profesionales más bajas de los convenios.
La distribución de los perceptores del salario mínimo interprofesional (SMI) en la industria asturiana está fuertemente influenciada por el tamaño de la empresa: mientras que en las empresas de gran tamaño la incidencia es prácticamente nula, en las empresas más pequeñas el SMI se ha convertido en un indicador de referencia tras las subidas de los últimos años.
De los aproximadamente 3.500 trabajadores del sector industrial que perciben el SMI en Asturias, la gran mayoría se concentra en el tejido de pequeñas empresas auxiliares y talleres locales:

Para entender mejor la estructura laboral en la región debemos tener en cuenta que el 84,3% de las más de 3500 empresas activas en el sector industrial asturiano son microempresas o pequeñas empresas (menos de 50 trabajadores), y que éstas dan empleo a unos 23.500 trabajadores… y es aquí donde el SMI tiene un impacto real, porque estas empresas tienen menos margen de negociación colectiva propia frente a las grandes corporaciones. En el año 2000 el SMI era una cifra marginal en la industria, pero en 2025 éste representa ya cerca del 70% del salario medio en las pymes, lo que ha provocado que categorías profesionales que antes estaban por encima del mínimo legal ahora hayan sido alcanzadas por este suelo salarial.
EL PROBLEMA REAL
LA REALIDAD ECONÓMICA DE LAS EMPRESAS
Para contextualizar aún más, a los datos vistos hasta ahora debemos añadir que la facturación media anual de una microempresa del sector industrial en Asturias fluctúa entre los 300.000€ y los 650.000€ (con márgenes de beneficio entre el 4% y el 6%) y, en el caso de una pequeña empresa, la horquilla de facturación se sitúa entre los 2,5M€ y los 5,5M€ (con márgenes de beneficio entre el 7% y el 9%).
Estas empresas soportan una carga fiscal real (entre impuestos y cotizaciones sociales) de casi la mitad de sus beneficios –un gravamen que es un 53% superior al promedio de la UE– a lo que hay que sumar los costes operativos entre los que destaca la factura energética… y el absentismo: el impacto del absentismo en una microempresa del sector industrial es más que notable, puesto que una baja prolongada no solo supone el coste de la prestación, sino una pérdida directa de producción difícil de sustituir, lo que reduce el margen operativo en casi un 2% adicional comparado con la media nacional.
Al absentismo (justificado o injustificado) se une la dificultad para incorporar nuevos trabajadores debido a la circunstancia de que, tanto la prestación por desempleo como las ayudas “salario social básico” o “ingreso mínimo vital”, han dejado de ser ayudas transitorias para convertirse en alicientes o incentivos para rechazar un puesto de trabajo: cada vez más perfiles jóvenes y no tan jóvenes rechazan un trabajo de 8 ó 10 horas diarias con un sueldo de 1500€/1800€ si se encuentran en paro y cobran unos 1200€ de subsidio o incluso si son beneficiarios de algún subsidio de 800€.
LA REFLEXIÓN
¿Merece la pena invertir en cursos -para empleados o desempleados- en los que se enseñan oficios o se prepara a la gente que no va a querer trabajar?, ¿cuál es el coste de formar a un albañil, a un calderero, a un soldador o a un camionero, por poner algunos ejemplos?
El problema social creo que es demasiado complejo para discutir si la culpa es del Estado por no poner coto y solución a todo esto o de la sociedad por abandonarse a la molicie y a la picaresca: da igual de quién sea la culpa, el problema lo tenemos aquí y creo que aún no somos conscientes de sus consecuencias en el futuro.
BIBLIOGRAFÍA
- SADEI (Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales)
- Anuario Estadístico de Asturias: Series históricas de Valor Añadido Bruto (VAB) por sectores y empleo.
- Cuentas de la Industria Asturiana: Desglose de facturación y personal ocupado en el sector secundario.
- Encuesta de Población Activa (EPA) – Asturias: Datos de ocupados en industria, construcción y servicios.
- INE (Instituto Nacional de Estadística)
- DIRCE (Directorio Central de Empresas): Series temporales sobre el número de empresas por actividad (CNAE) y comunidad autónoma.
- Estadística Estructural de Empresas (Sector Industrial): Datos de volumen de negocio y personal desde el año 2000.
- Contabilidad Regional de España: Peso porcentual de cada sector en el PIB regional.
- Informes de Coyuntura (Proyecciones 2024-2025)
- BBVA Research: Informe “Situación Asturias 2024-2025” (Previsiones de crecimiento del PIB y empleo sectorial).
- CaixaBank Research: Fichas de comunidades autónomas – Principado de Asturias (Análisis de la recuperación industrial y construcción).
- Portales de Transparencia y Gobierno
- Gobierno del Principado de Asturias: Informes económicos-financieros y presupuestos generales (análisis del sector energético y extractivo).
- Randstad Research (Diciembre 2025): “Informe trimestral sobre el absentismo laboral en España”. Proporciona los datos porcentuales por CCAA (7,6% para Asturias).
- COPE Asturias / Universidad de Oviedo (Febrero 2026): Análisis sobre el “Agujero económico de 660 millones en la economía asturiana”.
- CEOE y CEPYME (Diciembre 2025 / Febrero 2026): Informes sobre el impacto del absentismo en el PIB nacional y el coste para las mutuas y empresas.
- Adecco Institute (2025): “Análisis trimestral de absentismo y siniestralidad laboral”, centrado en el impacto por sectores (Industria, Servicios y Construcción).
- Diario El Comercio / Europa Press (Ediciones 2025-2026): Recopilación de comunicados de la patronal asturiana (FADE) sobre la pérdida de competitividad regional.
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Licenciado en Filología Española (Literatura)
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