Hoy hablaremos de la figura del Real Decreto Ley en aras de ampliar el conocimiento que como votantes debemos tener del funcionamiento de las leyes y del Estado.
Un gobierno sin apoyos suficientes
Que el gobierno de Sánchez no tiene los apoyos parlamentarios necesarios para poder legislar y aprobar presupuestos es cosa sabida, por eso lleva tres años sin presentarlos.
En los países democráticos europeos, lo habitual y lo decente cuando se da esta circunstancia es que el presidente convoque elecciones, aunque por alguna razón que al final sabremos, Sánchez se resiste a hacerlo y espera acabar la legislatura, lo más tarde posible, además.
La pregunta clave
Cualquiera que no esté muy informado en temas de política se preguntará ¿Y cómo demonios gobierna si no tiene los apoyos necesarios? Como en otras tantas cosas en este país de pícaros, “hecha la ley, hecha la trampa”.
El uso del Real Decreto Ley
Sánchez está gobernando a base de Reales Decretos Ley. Es una figura originalmente pensada para que el gobierno pueda atender a asuntos de urgencia que requieren respuestas rápidas, que no pueden esperar a que el parlamento se reúna, lo debata y lo vote. Pero que el presidente y su gobierno está usando a troche y moche para tratar de legislar de manera “express”.

Cómo funcionan y dónde falla el sistema
Los decretos los elabora el gobierno, sin debate ni consenso con otros partidos, y entran en vigor el mismo día que se publican en el BOE. Pero deben ser ratificados por el parlamento mediante votación en el plazo de un mes. Y ahí viene el problema, que el parlamento no los convalida y se los tumba, por lo que la norma está vigente solo el tiempo que transcurre entre su promulgación y su decaimiento, apenas ese mes.
Ejemplos recientes
Hay varios ejemplos de reales decretos ley que la oposición le ha rechazado al ejecutivo, como el paquete de medidas para el refuerzo eléctrico o “antiapagón” que quisieron aprobar en julio del 25, tras el apagón general a nivel nacional del 28 de abril de 2025, del que por cierto, aún estamos esperando el informe oficial de sus causas, transcurridos casi 11 meses ya.
El decreto “ómnibus”
O el famoso decreto “ómnibus” que en latín significa “para todos”, pero que podían haber llamado “totum revolutum” por su estructura, y que era una colección de medidas revueltas que se plantearon para su aprobación conjunta, entre las que estaban la revalorización de las pensiones, descuentos en el transporte y otras medidas sobre vivienda que interesaban al partido del gobierno y que esperaban fueran aprobadas porque ¿cómo oponerse a la actualización de las pensiones?
Al partido que no lo apoyara se le echarían encima 8 millones de pensionistas y con esa coacción contaba el gobierno. La gracia estaba en que, aprobándolo, se aprobaban todas las demás medidas, que incluían medidas que favorecían la okupación de viviendas, prohibiendo desahucios sin alternativa habitacional y el veto al corte de suministros básicos (luz y agua).
Consecuencias prácticas
Imagínese que le ocupan su casa, y como el okupa no tiene sitio donde ir, usted no le puede sacar de ahí de ninguna manera. Y, además, no le puede cortar ni luz ni agua, y tiene que seguir pagándolas usted. Por pura lógica, por sentido común, por protección básica de la propiedad privada, base a su vez de la libertad de las personas y del estado de derecho, eso es inaprobable.
El nuevo decreto de alquiler
Ahora han sacado otro real decreto ley, auspiciado sobre todo por el partido de Yolanda Díaz, según el cual los inquilinos pueden prorrogar el contrato de alquiler en dos años más y con una subida de la renta no mayor al 2%. El problema es que el parlamento no se lo va a convalidar en el plazo correspondiente, por lo que dicha norma sólo estará vigente apenas un mes.
¿Y luego qué? Los inquilinos que hayan ejercido las acciones para las que le facultaba el decreto se encontrarán que el casero se lo puede desmontar por la vía legal, o aún más sencillo, darle largas para firmarlo y esperar a que la medida decaiga, por lo que a efectos prácticos no ha sido más que una medida propagandista. Precisamente por eso los ministros de SUMAR están en los medios animando a que los inquilinos se metan en el “embolao” en el mes que estará vigente. Para armar escándalo, para llamar la atención. Solo ruido y ninguna nuez.
Inseguridad jurídica
Se comprueba por tanto que esta forma de legislar lo que genera, en las condiciones actuales, es una gran inseguridad jurídica, las medidas pueden entrar en vigor y decaer al cabo de un mes. ¿Quién se va a arriesgar a invertir en un país en el que las leyes duran un mes?
Las preguntas de futuro
Probablemente en las próximas elecciones, si no pasa nada extraordinario, el Psoe perderá la presidencia del gobierno y habrá otro partido al frente.
●¿Habrán aprendido la lección?
●¿Se tomarán medidas para asegurar que los decretos Ley se usen correctamente y sólo en situaciones que requieran urgencia real?
●¿Que solo se pueda gobernar con presupuestos aprobados y apoyos demostrados o, si no, ir a elecciones?
●¿Se legislará la obligación de presentar presupuestos cada año?
Balance y advertencia
Si algo bueno ha tenido la presidencia de Sánchez es que nos ha desvelado una y mil trampas que, sin saltarse la ley, pero interpretándola de manera “creativa”, le ha permitido soslayar o socavar los contrapesos y usar los resortes del Estado a su favor, y al de su partido, muy alejado a mi modo de ver del interés general de los españoles. Ha gobernado para sí y para los suyos.
Mi mayor temor: Cuando pasen a gobernar los siguientes tienen un gran trabajo, no de creación de nueva legislación, si no de derogación y simplificación de lo que hay.
¿Restañarán todas esas vías de agua abiertas, o harán lo mismo, pero para su propio interés? Si sólo vamos a cambiar las personas que ostentan los cargos, pero nada cambia, entonces… las consecuencias pueden ser imprevisibles.
Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin la cita expresa de Asturias Liberal y de su autor.

Padre de familia, contribuyente como ciudadano de Europa, España, Asturias y Avilés
No adscrito a ningún grupo político, pero crítico de todos ellos.
Me gusta mi país y creo que aún podría ser mejor.
