En su intervención, Carlos Ruckauf, exvicepresidente de Argentina y exembajador en Washington, presenta un escenario que califica como dramático y muy grave, centrado en el choque entre Estados Unidos e Irán.
Explica que Donald Trump ha llegado a la conclusión de que el régimen iraní se ha burlado de sus intentos de negociar una salida que evitara más muertes.
Afirma que, desde el punto de vista militar, Estados Unidos ya ha derrotado a Irán, pero añade que el problema es que ese país ya no funciona como una república islámica normal, sino como una dictadura militar controlada por la Guardia Revolucionaria.
Un régimen duro y una negociación que no avanza
Según describe, aunque Irán ha sido golpeado con fuerza, sus dirigentes más duros siguen lanzando ataques con los medios que les quedan y están dispuestos a llegar hasta el final. Plantea que el dilema es claro: acuerdo o destrucción. Para Estados Unidos, el acuerdo implica que Irán abandone su programa nuclear y deje de amenazar; para los sectores duros iraníes, aceptar eso equivale a rendirse.
Ruckauf sostiene que esos sectores creen que, si controlan el estrecho de Ormuz, pueden frenar el paso del petróleo y provocar una crisis mundial. Esa crisis, dice, traería inflación y problemas graves en los países occidentales, aunque Irán también quedaría destruido.
División interna y amenaza de escalada
Añade que la situación se complica porque no hay un mando claro en Irán. El interlocutor que se presentó para negociar no tiene poder real, y el país está dividido entre distintas facciones. Mientras tanto, los grupos más radicales intensifican los ataques contra Israel y contra posiciones de Estados Unidos en la región, e incluso amenazan con acciones en Jerusalén.
Preparativos militares y aviso final
Describe también movimientos militares en marcha: llegada de destructores estadounidenses, despliegue de la 82nd Airborne Division, marines, fuerzas especiales y helicópteros preparados para operaciones a baja altura. Señala que podría haber un intento de tomar la isla de Kharg en breve.
Este ataque podría producirse entorno a los días 3, 4 y 5 de abril, fechas de cierre de mercados en Nueva York y condiciones meteorológicas favorables para el asalto a tierra con el mismo tipo de helicópteros que utilizaron para la extracción de Nicolás Maduro.
Por último, indica que Trump estaría dispuesto a esperar pocos días más, pero advierte que, si percibe que no hay negociación real, ordenará un ataque mucho más duro contra Irán.
Concluye que se avecinan días muy tensos y que el conflicto puede acabar con la destrucción de Irán, pero también con una crisis energética global de gran alcance.
