Asturias Liberal > Aportaciones > The truth of the barquero

En los últimos artículos hemos repasado dos casos de corrupción deportiva (el Calciopoli ya juzgado y el Caso Negreira en fase de instrucción) con ciertas similitudes… a priori.

No pocos lectores se han sorprendido de algunos datos aportados o de las tramas en sí mismas porque, a pesar de la gravedad de los hechos relatados, el eco mediático no ha sido hasta el momento proporcional a su importancia.

El histórico periodista José María García se jactaba frecuentemente a finales del siglo pasado de llevar “más de 20 años cantando y contando las verdades del barquero” -desde sus inicios en los años sesenta en el Diario Pueblo-, como una especie de cruzado de la información que contaba los hechos que muchos sabían, pero nadie más se atrevía a publicar.

Esta coletilla, tan distintiva de García, fue ingeniosamente utilizada por uno de sus imitadores cuando -en una de sus bromas- llamaron a un hotel europeo haciéndose pasar por el mismo José María García y el parodiador, imitando el inconfundible tono de García, le espetó a la incauta recepcionista en un mediocre espanglish “señorita… llevo twenty years singing and telling the truth of the barquero”.

El término CUARTO PODER se le atribuye al escritor y filósofo irlandés Edmund Burke en el lejano siglo XIX, y se utiliza para referirse a los medios de comunicación cuando estos son el contrapeso fundamental a los tres poderes del estado (ejecutivo, legislativo y judicial), y cuando actúan como vigilantes, informando de la realidad y cuestionando a las instituciones, ejerciendo una gran influencia en la sociedad capaz de moldear la opinión pública.

En el campo deportivo, hace unas semanas escuché a Pepe Herrero (habitual colaborador en algunas tertulias futboleras) decir que “de cada diez cabezas que entran en el Bernabéu, nueve embisten y una piensa”, para poner de manifiesto lo influenciable o manipulable que puede ser la afición del Real Madrid a manos del runrún mediático… y esto es extrapolable a todas las aficiones y a todo el mundo del fútbol: la realidad es una cosa y el relato que nos venden y que al final se cree la mayoría de la gente es otra cosa que puede ser bien distinta.

EL ROL DE LA PRENSA EN EL CALCIOPOLI

Si empezamos por el caso Calciopoli, más allá de los implicados directos en el deporte –ya comentados-, la prensa jugó un papel dual y controvertido: por un lado, fue el catalizador que expuso la corrupción al público; pero por otro lado… algunos periodistas y medios estuvieron envueltos en la misma trama, revelando sesgos, conflictos de interés y una complicidad que cuestionó la integridad del periodismo deportivo italiano.

Según el estudio Anticorrp, los periodistas asumieron roles múltiples:

  • •iniciadores,
  • •facilitadores,
  • •corruptos activos,
  • •perezosos
  • •y víctimas,

en un contexto donde se interceptaron más de 170.000 conversaciones telefónicas que incluían las de unos 150 periodistas implicados.

Partimos del hecho incuestionable de que la prensa italiana fue fundamental para destapar el Calciopoli: en abril de 2006, periodistas como Roger Palombo de La Gazzetta dello Sport comenzaron a insinuar la existencia de escuchas telefónicas comprometedoras, aunque de manera críptica para evitar demandas legales, como en su artículo del 22 de abril: «Aviso a los navegantes: una lluvia de interceptaciones está a punto de llegar».

Unas semanas más tarde, en mayo, los medios La Repubblica y La Gazzetta dello Sport publicaron transcripciones detalladas de conversaciones entre Moggi y funcionarios arbitrales, revelando un mecanismo sistemático de manipulación. Estas publicaciones generaron lo que se denominó un «frenesí mediático» que obligó a la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) a actuar de inmediato: el presidente de la FIGC, Franco Carraro, y el vicepresidente Innocenzo Mazzini renunciaron en cuestión de días, mientras que la investigación judicial avanzaba rápidamente.

La cobertura fue masiva: entre mayo y octubre de 2006, se publicaron más de 600 artículos en los principales diarios, convirtiendo el escándalo en un tema de debate nacional e internacional. Medios como Corriere della Sera y La Stampa ampliaron la investigación y la narrativa, conectando las filtraciones con una investigación más amplia sobre Telecom Italia, la compañía que grabó las llamadas y que tenía vínculos con rivales de Juventus, como el Inter de Milán.

Este rol revelador no fue accidental y es la esencia del cuarto poder que Edmund Burke atribuía a los medios de comunicación: la prensa actuó como «vigilante» en casos de corrupción deportiva difundiendo información que de otro modo permanecería oculta, obligando –en cierto modo- a las autoridades a actuar de una manera rápida y ejemplar.

Aunque la prensa expuso el escándalo, una parte significativa de ella estaba implicada en la corrupción, al quedar de manifiesto durante la investigación que alrededor de 150 periodistas habían sido intervenidos telefónicamente y varios estaban directamente involucrados en el sistema de Moggi.

Por ejemplo, en el programa televisivo Il Processo di Biscardi, conductores como Aldo Biscardi y Franco Melli recibían instrucciones directas de Moggi para manipular narrativas: seleccionar imágenes favorables, censurar críticas y promover discursos favorables a la Juventus.

Periodistas como Ciro Venerato filtraban información confidencial a Moggi, mientras que otros marginaban a colegas que se negaban a participar en esta red: esta complicidad no involucraba pagos monetarios directos, sino chantajes y favores profesionales; Moggi utilizaba su influencia para asegurar un acceso exclusivo a información, promociones o exclusivas a cambio de “cobertura favorable”.

Estudios sobre corrupción en el deporte han demostrado cómo los periodistas pueden contribuir a la «difusión y mantenimiento» de prácticas corruptas, ya sea por una ceguera convenientemente administrada o por una participación activa.

En el caso Calciopoli se demostró que Moggi no sólo controlaba al estamento arbitral, sino también muchas narrativas mediáticas, ofreciendo favores a través de Gea World S.p.A., su agencia familiar: Ignazio Scardina -editor de la RAI- fue procesado por su rol en la manipulación de contenido, aunque finalmente absuelto.

En contraste, periodistas íntegros como Francesca Sanipoli se enfrentaron al acoso y la marginación por rechazar el sistema, lo que confirma las presiones internas en el periodismo deportivo: Sanipoli testificó en 2009 denunciando una degradación profesional por no alinearse con Moggi.

Los sesgos en la cobertura de Calciopoli fueron evidentes debido a conflictos de interés: medios como La Gazzetta dello Sport y Corriere della Sera, propiedad del grupo RCS (con accionistas vinculados a Juventus y Fiorentina, incluyendo Fiat), minimizaron inicialmente el escándalo o lo presentaron de manera defensiva; en oposición a esto, La Repubblica, sin lazos directos con el fútbol, adoptó un tono más crítico y exhaustivo.

Esta disparidad se explica por la concentración mediática en Italia, donde la propiedad de clubes y periódicos se entrelaza, influyendo en la narrativa: por ejemplo, La Stampa, propiedad de Fiat, defendió a Juventus catalogando a Moggi como un «chivo expiatorio» y atacó a sus rivales como Massimo Moratti, presidente del Inter.

Las consecuencias de este asunto para la prensa fueron éticas y legales. Como se analiza en estudios llevados a cabo en Anticorrp, el éxito pretendido en el fútbol italiano requería control mediático, y por ello varios periodistas se enfrentaron a acusaciones y suspensiones por violaciones deontológicas, particularmente aquellos de Il Processo di Biscardi, calificados como «activamente corruptos». Aunque la mayoría de casos penales se archivaron en 2007, el daño a la reputación fue duradero.

EL ROL DE LA PRENSA EN EL CASO NEGREIRA

Vamos a ver cómo el Caso Negeira no sólo cuestiona la conducta del FC Barcelona, la integridad del estamento arbitral o la eficacia de los organismos reguladores del fútbol español, sino que también arroja dudas más que razonables sobre el papel de la prensa tradicional -especialmente la deportiva- que, de una manera abrumadoramente mayoritaria, ha demostrado una alarmante tendencia a la pasividad, a la autocontención y a la renuncia de su función crítica.

Recordemos que, durante al menos 17 años, uno de los clubes más poderosos del mundo transfirió millones de euros a un alto cargo del Comité Técnico de Árbitros: este hecho, en cualquier otro ámbito —político, empresarial o institucional— habría provocado una tormenta mediática sostenida, investigaciones propias, editoriales severos y una presión constante sobre los responsables, pero en el fútbol español, en cambio, ha derivado en una cobertura intermitente, cuidadosamente delimitada y, en demasiados casos, complaciente.

Cuando en febrero de 2023 se conocieron los pagos del FC Barcelona a empresas vinculadas a José María Enríquez Negreira, la reacción mediática inicial fue intensa: algunos titulares duros, declaraciones cruzadas y una aparente conmoción dominaron la agenda durante días. Sin embargo, ese impulso se agotó rápidamente, el caso fue diluido de inmediato en aras de una lógica burocrática con argumentos tales como “está en los juzgados”, “hay que esperar a la sentencia”, “no se puede afirmar nada” …

Este repliegue no fue prudencia, sino desactivación: el periodismo no debería estar a la espera de resoluciones judiciales, sino para contextualizar, investigar, contrastar y señalar conflictos de interés.

La función del periodista no es la del juez, pero tampoco la del notario que se limita a levantar acta de comunicados oficiales; cuando la prensa se esconde tras el argumento de la presunción de inocencia para no incomodar, deja de informar y empieza a proteger.

La prensa jugó un rol fundamental para destapar el escándalo, pero la inmediata reticencia inicial ya anticipaba la tibieza posterior, posiblemente condicionada por intereses o pagos que –como vamos a ver- supuestamente atan sus manos editoriales.

El periodista catalán Sique Rodríguez, de Cadena SER, reveló el caso públicamente el 15 de febrero de 2023, informando inicialmente de unos pagos a Negreira por un total de 1,4 millones de euros (periodo 2016-2018), que luego se ampliaron a 7-8 millones desde 2001, y finalmente a 8,4 millones a lo largo de toda la trama, según informes de la Guardia Civil en 2025. Rodríguez, aficionado y socio del Barça, describió el proceso como «muy duro» personalmente, admitiendo que lloró y consideró dejar el periodismo: buscaban algo que pudiera incriminar al Real Madrid y se encontraron con una trama que salpicaba de lleno al FC Barcelona. Sin embargo, audios filtrados en octubre de 2025 por el canal de Kollins en YOUTUBE revelan detalles más controvertidos: antes de la publicación del caso, Rodríguez tuvo una reunión con dos personas que afirmaron que Negreira se reunía en bares con árbitros y había «maletines» (sobres con dinero); además, el Barça le pidió por favor retrasar la publicación de la noticia como «el último deseo de un condenado a muerte», lo que sugiere presiones internas para manejar el relato y minimizar el impacto.

Volvamos a 2023 para comprobar que, tras el estallido de la noticia, la prensa generalista cubrió ampliamente el caso con portadas en medios como El País, El Mundo, La Vanguardia, AS, Marca y Mundo Deportivo; sin embargo, esta intensidad inicial dio paso a una indiferencia o a una tibieza palpable: la cobertura se volvió superficial, selectiva y evitó profundizar en las implicaciones sistémicas del escándalo, revelando una inacción que bordea la complicidad. Fuentes críticas destacan sesgos profundos y acusan a la prensa general (muy especialmente a la catalana) de actuar como «cómplice» o practicando un «silencio venéreo» –un término acuñado por el digital La Galerna para describir un mutismo rentable– que se evidencia en la falta de investigación y cobertura profunda sobre anomalías arbitrales o la destrucción de documentos por Sánchez Arminio en 2018.

Por ejemplo, en Cataluña, medios como Mundo Deportivo y Sport intentan desde entonces «desmontar» el caso, y para ellos recurren a argumentos tales como que “el mejor Barça de la historia, con Messi, Iniesta, Xabi… no necesitaba de ayudas arbitrales”, recordando partidos donde el Barça fue perjudicado o sus rivales directos beneficiados… o justificando el motivo de los pagos como «informes» o «asesorías», sin cuestionar no ya los pagos a Negreira, sino la falta de evidencias de servicios reales que han puesto de manifiesto Hacienda y la Guardia Civil.

A través del perfil en X de Yasujiro Mizoguchi nos enteramos de que el propio Mundo Deportivo no tardó en contratar al propio Negreira como columnista en 2019 cuando el Barcelona dejó de pagarle… tal vez como subrogación de su contrato en el Barça, a modo de compensación, o para mantener unas relaciones cordiales; y ese es uno de los ejemplos que sostienen la teoría del mencionado Mizoguchi para considerar a la prensa como parte fundamental de la trama o “negreirato”; cómplices necesarios a los que no duda en acusar de “omertá” (silencio mafioso) cuando ignoran deliberadamente información al respecto del caso Negreira.

La teoría denunciada por Mizoguchi no es descabellada si recordamos también otro caso que salpica al FC Barcelona y al que se ha denominado “Barçagate”, centrado en una campaña orquestada desde el club en la época de Bartomeu para difamar y desprestigiar a sus opositores, y críticos.

En este caso, y según informó The Objetive sobre la investigación llevada a cabo por los Mossos, se evidencian unas relaciones financieras entre el Barça y la prensa que suponen pagos por parte del club de unos 7,2 millones de euros a medios durante la etapa de Bartomeu en la presidencia (2014-2020): entre pagos directos e intercambios publicitarios parece que el club pagó a Sport (2,295M), Mundo Deportivo (1,71M), El Periódico (1,323M) o Cadena SER (127.000 euros) entre otros; estos pagos, canalizados a través de empresas interpuestas como Amalgama Marketing o Tormenta de Acero, buscaban «favorecer la reputación digital» de Bartomeu y atacar a sus rivales.

Más recientemente, el propio presidente Laporta ha comparecido en ruedas de prensa justificando los pagos a Negreira sin sufrir una crítica ni enfrentarse a un agresivo escrutinio de preguntas: todo ha sido un “baño y masaje” de una prensa que opta por el silencio –cuando no por la complicidad– para preservar el acceso a información de club y a ingresos por publicidad, un condicionante implícito que convierte a la prensa en un brazo propagandístico del club y apuntala aún más el “negreirato” que denuncia Mizoguchi.

La inmensa mayoría de la prensa tradicional ha aceptado como punto de partida —y en muchos casos como punto de llegada— la versión del club investigado: pagos por “informes técnicos”, ausencia de intención corruptora, práctica supuestamente habitual en el fútbol profesional…

Estas afirmaciones, que deberían haber sido sometidas a un escrutinio riguroso, han sido reproducidas con una sorprendente falta de escepticismo. Se ha preguntado poco o nada por la inexistencia de informes verificables que justifiquen millones de euros en pagos, por la anomalía que supone contratar a un dirigente arbitral en activo, por la duración extraordinaria de la relación económica o por el hecho de que ningún órgano de control detectara o cuestionara esta práctica durante casi dos décadas. En lugar de investigar, la prensa ha optado mayoritariamente por administrar el relato.

Para entender esta actitud no basta con señalar errores individuales o líneas editoriales concretas: el problema es estructural. El periodismo deportivo español mantiene una relación de dependencia profunda con el fútbol profesional: derechos audiovisuales, publicidad institucional, acceso a protagonistas, exclusivas pactadas y una audiencia fidelizada a clubes concretos. En este ecosistema, la crítica sostenida no es imposible, pero sí incómoda y costosa. Cuestionar a fondo a un gran club, a la RFEF o a LaLiga implica arriesgar relaciones, accesos y, en última instancia, negocio. El resultado es un periodismo que rara vez muerde la mano que le da de comer y que, llegado el momento, prefiere rebajar el tono antes que tensar la cuerda.

Manu Falcón, en su canal de YOUTUBE “Fuera Caretas”, le hizo una entrevista a la periodista Mónica Marchante en la que dejó su visión personal sobre el trabajo periodístico actual y sobre las tertulias deportivas y las opiniones de los intervinientes en tertulias:

Por otra parte, recordemos también la participación del presidente de LaLiga en la Cadena COPE hace algunos años:

Estos fragmentos hablan por sí mismos, pero dejo para su reflexión las opiniones de Mónica Marchante y la intervención de Javier Tebas.

Otro síntoma preocupante ha sido la transformación del caso Negreira en un producto de entretenimiento: programas de tertulia y debate han reducido un asunto de enorme gravedad a una disputa tribal entre aficionados o comentaristas interesados, sustituyendo el análisis por el ruido y la investigación por la opinión inmediata. Se ha hablado más de relatos, campañas o victimismo que de datos, documentación, gobernanza o ética deportiva… y esta deriva no es inocua, puesto que, al convertir el escándalo en espectáculo, la prensa contribuye a banalizarlo y a desplazar el foco desde las preguntas incómodas hacia la confrontación emocional.

El resultado es una audiencia saturada de opiniones, pero huérfana de explicaciones: el caso Negreira ha puesto en evidencia que cuando el escándalo amenaza con erosionar la credibilidad del sistema en su conjunto, la prensa tiende a fragmentar el problema, personalizar la culpa y diluir las responsabilidades institucionales.

Sería injusto no mencionar –dentro de este panorama desolador- a algunas excepciones honrosas que mantienen vivo el debate con rigor y sin concesiones, libres de los condicionantes financieros que atan a la prensa tradicional: «El Primer Palo», dirigido por Juanma Rodríguez en esRadio, ha dedicado numerosos episodios al caso desde su estallido, calificándolo como «el mayor escándalo de la historia del fútbol español» y criticando la ausencia de control por parte de LaLiga.

De manera similar «Disidencia Deportiva», dirigida por Willy Sancho Muela en Radio Intereconomía, ha informado regularmente sobre la trama -incluso ha emitido programas especiales con la participación de abogados penalistas para profundizar sobre implicaciones legales-, y ha tenido tiempo para criticar lo que ellos mismos han denominado la “blanda inquisición” que ha ejercido la prensa, carente del mínimo empuje para siquiera profundizar en las pruebas de corrupción.

LOS PERFILES INDEPENDIENTES

Como hemos avanzado a lo largo de este análisis, la consecuencia directa de esta inacción ha sido el auge de medios y perfiles independientes que han asumido el papel que la prensa tradicional ha dejado vacío. Proyectos de investigación alternativa, análisis extensos en plataformas digitales y voces críticas en redes sociales han ganado relevancia no porque sean infalibles, sino porque insisten donde otros callan.

Este fenómeno entraña riesgos evidentes: falta de filtros editoriales, tentación del sensacionalismo, polarización… pero también es un síntoma claro de una crisis de confianza, puesto que cuando el periodismo profesional no ejerce su función de contrapoder, la audiencia busca respuestas en otros lugares, con todas las consecuencias que ello implica.

Por ejemplo, el portal futbolgate.com enfatiza que la prensa ofrece un «relato incompleto», omitiendo autos judiciales, informes de la Guardia Civil y testimonios, a la vez que analiza antecedentes como la «sombra de la influencia arbitral» bajo el periodo de José Luis Núñez. Su documental «Negreira Confidential» revela conexiones y hechos silenciados, criticando la manipulación de informes que desmontan narrativas oficialistas, cuestionando cómo pagos de LaLiga (139 millones en 5 años hasta 2023, con 40,6 millones en 2023-2024) condicionan a los medios so pena de perder «branded content».

Por su parte, canales en YOUTUBE como los de Kollins o Ramón Álvarez de Mon (por citar sólo un par de ellos) han aportado información relevante como audios del descubridor de la trama Sique Rodríguez, reproduciendo las comparecencias ante el juez de testigos e investigados en esta fase de instrucción, produciendo tertulias que analizan el caso Negreira… dejando en evidencia a la prensa tradicional en el tratamiento de este grave asunto.

En la red social X, mientras los seguidores culés hablan de “madridismo sociológico” para señalar a aquellos que denuncian la corrupción del caso Negreira, no pocos perfiles madridistas se refieren a “The Tinglao” cuando critican el supuesto entramado compuesto por prensa, LaLiga y RFEF para ocultar las presuntas irregularidades.

Y en medio de este maremágnum nos encontramos a perfiles enigmáticos como el ya comentado Yasujiro Mizoguchi, autor del libro “Negreira para Dummies” que desvela con rigor el –a su juicio- “mayor escándalo del fútbol europeo”, o Miguel María García Caba (Dr. en Derecho, Abogado, Profesor de Dº Administrativo y del Deporte, Columnista en El Español, ex-directivo de la RFEF, del Real Madrid y de LaLiga), quien critica sin servidumbres pero con argumentos no sólo el caso Negreira, sino también la actualidad de LaLiga y RFEF.

UNA OPORTUNIDAD DESPERDICIADA

El Caso Negreira no es únicamente un problema judicial ni un episodio incómodo en la historia de un club, sino que se ha convertido en un espejo incómodo para el periodismo deportivo español.

Un recordatorio de que informar no es reproducir versiones, de que la prudencia no puede convertirse en coartada y de que la independencia no se proclama, se ejerce. El Caso Negreira era una oportunidad histórica para que la prensa deportiva española demostrara madurez, independencia y ambición investigadora, para explicar no solo qué ocurrió, sino cómo fue posible; no solo quién pagó, sino quién miró hacia otro lado; no solo si hubo delito, sino si hubo un fallo sistémico en la gobernanza del fútbol.

Cuando la prensa deja de preguntar, alguien sale beneficiado… y casi nunca es el interés público.


Este artículo tiene carácter informativo. Algunas de las personas y entidades citadas lo son en el marco de investigaciones y procedimientos en curso, sin que ello suponga atribución de culpabilidad. Rige en todo caso la presunción de inocencia hasta resolución judicial firme.


Bibliografía (Calciopoli)
  • How and Why Does a Scandal Influence Media Heterogeneity… https://journals.aom.org/doi/10.5465/AMBPP.2018.10961abstract
  • Match Rigging, Career Concerns and Media Concentration in Serie A. https://ftp.iza.org/dp3745.pdf
  • Calciopoli: Who Was Really Responsible? – Bleacher Report. https://bleacherreport.com/articles/328749-calciopoli-who-was-really-responsible
  • Media Uncover Match-Fixing in Italian Soccer | Research Starters. https://www.ebsco.com/research-starters/sports-and-leisure/media-uncover-match-fixing-italian-soccer
  • Landscapes of Immorality: Scandals in the Italian Press (1998–2006). https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/15705850701825568
  • The Italian Power Elite, neopatrimonialism and the importance of soc. https://cris.brighton.ac.uk/ws/portalfiles/portal/497447/The%2BItalian%2BPower%2BElite%2Bneopatrimonialism%2Band%2Bthe%2Bimportance%2Bof%2Bsocial%2Brelations%2Bv1.pdf
  • Numerato, D. (2009). The Media and Sports Corruption… https://www.academia.edu/7404275/Numerato_D_2009_The_Media_and_Sports_Corruption_An_Outline_of_Sociological_Understanding_International_Journal_of_Sport_Communication_2_3_261_273
  • Match rigging and the career concerns of referees – ScienceDirect.com. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S092753711000117X
  • Case studies on corruption involving journalists: Italy – Anticorrp. http://anticorrp.eu/wp-content/uploads/2016/12/D6.2_Italy.pdf
  • The Calciopoli Scandal: When Italian Soccer Clubs Manipulated… https://medium.com/be-open/the-calciopoli-scandal-when-italian-soccer-clubs-manipulated-referees-a9958132df1b
  • An analysis of consumer response to corruption: Italy’s Calciopoli… https://eprints.lancs.ac.uk/id/eprint/70697/1/Calciopoli.pdf
  • Juventus and the Next Big Scandal in International Soccer: Explained. http://www.fordhamiplj.org/2023/04/10/juventus-and-the-next-big-scandal-in-international-soccer-explained/
  • A decade after Italy’s match-fixing scandal, Serie A is worse than it… https://www.sbnation.com/soccer/2016/7/15/12197194/calciopoli-scandal-anniversary-juventus-milan-fiorentina-napoli
  • People ‘don’t trust’ Italian football, says corruption-tainted former… https://www.euronews.com/2017/01/02/the-corner-speaks-to-luciano-moggi
  • Sports journalists and corruption: between unintended and wilful… https://www.crimeandjustice.org.uk/publications/cjm/article/sports-journalists-and-corruption-between-unintended-and-wilful-blindness
Bibliografía (Caso Negreira)
  • El País: Cobertura judicial y análisis del caso Negreira (2023–2024)
  • El Mundo: Informaciones sobre la investigación fiscal y penal
  • The Guardian: Análisis internacional del impacto del caso en el fútbol español
  • Sky Sports: Contexto y reacciones institucionales
  • Cadena SER: Revelación inicial del caso y “Especial Caso Negreira”
  • Fútbolgate: Investigaciones independientes, cronologías y análisis críticos. Negreira Confidencial, el documental
  • LaLiga y RFEF: Comunicados oficiales
  • Autos judiciales del Juzgado de Instrucción sobre el Caso Negreira
  • Debates académicos sobre periodismo deportivo y dependencia económica de las fuentes
  • The Objetive: «El Barcelona pagó 7,2 millones a los medios de comunicación …»
  • ESPN: «Bartomeu pagó a periodistas mediante terceras empresas…”
  • El Mundo: «Silencio en las portadas de los medios deportivos catalanes sobre Negreira»
  • Cadena SER: «Los Mossos incluyen pagos a periodistas en el caso ‘Barçagate'»
  • EL Confidencial: «Joan Laporta, rueda de prensa sobre el caso Negreira»
  • El Español: «Esto es lo que gastó LaLiga de Tebas en publicidad y propaganda» y «LaLiga de Tebas gastó 139 millones en 5 años para publicidad …»
  • El Mundo: «Laporta colocó pagos a Negreira entre los gastos de Relaciones Públicas»
  • Jot Down Sport: «Caso Negreira: la blanda Inquisición”
  • YOUTUBE: Canal de Kollins (Esencia Real Madrid), Canal de Ramón Álvarez de Mon, Canal Fuera Caretas, Canal Cadena COPE
  • www.lagalerna.com
  • Red social X: @YasujiroOficial (perfil de Yasujiro Mizoguchi)
  • Red Social X: @mmgarciacaba (perfil de Miguel María García Caba)
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