Asturias Liberal > Aportaciones > En Defensa de la Verdad > Despedida a Pelayo Roces
  • Querido Pelayo, amigo del alma:

Al conocer la tristísima noticia que conmovió hasta el infinito a mis entrañas, solo mi fe de creyente consigue ayudarme a superar la pena que llevo clavada en mi ánimo.

Mi consuelo como creyente lo resume la estrofa emocionante del Padre Gabaráin, en la insuperable letra de su himno “La muerte no es el final” dirigida al Sumo Hacedor, allá arriba en el Cielo, donde te encuentras ahora cuidándonos a todos tus amigos que permanecemos aquí abajo, llorando a lágrima viva tu ausencia:

En Tu palabra confiamos /
Con la certeza que Tú /
Ya le has devuelto a la vida /
Ya le has llevado a la luz

Pelayo: estás ya en la vida eterna que te ganaste a pulso, porque nos has dado ejemplo de fe, te has esforzado como nadie luchando por tu tierra española y asturiana, has cuidado a tu familia y nos has ayudado desinteresadamente a todos tus amigos.

Ojalá te llegue al Cielo este mensaje de gratitud y afecto.

¡Hasta luego, Pelayo!

Francisco Álvarez-Cascos