En defensa, la diferencia entre saber fabricar y estar aprendiendo a hacerlo no es un matiz; es la frontera entre soberanía real y soberanía declarativa.
Cuando La Nueva España publica un artículo sobre la implantación de Indra Land Vehicles en El Tallerón, el enfoque parece inequívoco: Asturias entra en la nueva era de la industria terrestre de defensa y un “campeón nacional” sustituye al viejo fabricante.
Falso y engañoso como corresponde a un medio que vive, con ello, de vender un falso y engañoso futuro para la región.
El texto de Yago González, Indra acelera ofertas de empleo en El Tallerón, enumera perfiles profesionales, previsiones de empleo, llegada de blindados y acuerdos universitarios, construyendo una narrativa de aceleración industrial y soberanía productiva. Y no siendo eso verdad, ¿qué pretenden Indra y La Nueva España aparte de seguir financiándose con recursos públicos?
Porque una lectura técnica y estratégica del listado de perfiles revela algo radicalmente distinto: Indra no está fabricando blindados; está construyendo la capacidad para empezar a fabricarlos. Y esa diferencia, decisiva en defensa, desaparece en el relato mediático. ¿Acaso la directora de ese diario, Ángeles Rivero, y Yago González, el redactor en cuestión, no saben analizar, contrastar y enmarcar una información leal a la verdad?
1. El listado de perfiles como radiografía de una industria naciente
El mendaz artículo menciona una treintena de perfiles técnicos: ingenieros de letalidad y supervivencia, estructuras, sistemas auxiliares, procesos de fabricación, electrónica embarcada, automoción, coordinación de soldadura, técnicos de montaje, calidad, industrialización, logística, así como estudiantes en prácticas.
En una lectura plena de minusvalía mental, esto se interpreta como señal de potencia industrial. En una lectura técnica, seria y rigurosa, es un manual de arranque industrial desde cero.
La presencia destacada de responsables de procesos de fabricación, ingenieros de industrialización y coordinadores de soldadura no es un síntoma de madurez, sino de fase fundacional.
Son perfiles que aparecen cuando la empresa aún debe definir cómo se fabrica un blindado, no cuando ya lo fabrica. Como si en Asturias no hubiera ya una empresa que lleva haciendo y madurando tal proceso. Se llama Santa Bárbara. Dicho está por si fuera que la animadversión comercial de la cúpula de ese diario a esta señera empresa, que no se avino en su momento a sus dictados, hubiera producido amnesia informativa.
En una planta madura, esos procesos existen desde hace décadas y se ajustan incrementalmente; no se están diseñando por primera vez.
Un listado de perfiles puede ser un escaparate para desnortados; leído técnicamente, es una radiografía de fase de arranque destructivo de lo existente, no de aprovechamiento de la madurez presente.
2. La paradoja formativa: aprender en la empresa que se quiere sustituir
El propio artículo reconoce que trabajadores de Indra Land Vehicles siguen formándose en las plantas de Santa Bárbara en Trubia y Sevilla. Este dato es devastador para la narrativa oficial.
Se pretende prescindir de Santa Bárbara, pero se depende de Santa Bárbara para formar a la nueva industria.
En términos industriales, esto significa una cosa: el conocimiento industrial crítico sigue residiendo en el fabricante histórico.
El relato político y mediatico puede proclamar sustituciones, pero la transferencia de conocimiento se produce en sentido inverso.
Lo saben bien en La Nueva España, pero lo ocultan a sus lectores. Mal periodismo es ése.
3. Qué revela cada perfil sobre la fase real del proyecto
Ingeniero de letalidad y supervivencia
Un perfil de técnico en protección para los blindados ante ataques externos que Santa Barbara ya tiene consolidando y que Indra-Escribano lo esta «creando» ex novo.
En una industria consolidada, este trabajo se apoya en décadas de datos de campo y flotas reales.
La Nueva España está creando un relato a medida de quien paga sus informaciones. Escribano-Indra está absorbiendo técnicos, capital humano de empresas del tejido industrial asturiano. Buen servicio a Asturias ese que presta y que destruye «100» creando «50».
Ingeniero de barcazas y estructuras
Diseñar la estructura portante es una tarea de fabricante primario. El hecho de contratar este perfil masivamente indica que Indra no tiene una tradición industrial interna consolidada en estructuras blindadas pesadas. Esos ingenieros constan, sí, en Santa Bárbara desde hace 20 años. ¿Acaso es que están en una empresa que no agrada a la corrupta trama del partido gobernante?
Responsable de procesos de fabricación
Este es el indicador más claro de arranque industrial. Este perfil define flujos productivos, secuencias, utillajes y controles. En una planta madura, este trabajo está estabilizado desde hace décadas. O sea, en Santa Bárbara ya existen, en Indra no.
Ingeniero jefe de sistemas eléctricos y electrónicos
Este perfil sí encaja con el ADN de Indra, que históricamente es integrador electrónico. Su peso central confirma que la empresa entra en plataformas terrestres desde su fortaleza tradicional: sistemas, no metal.
Y siendo así, ¿cómo es que no coopera con Santa Bárbara para aportar lo que sí sabe hacer? ¿Se han dado cuenta de ello los avezados redactores de La Nueva España?
Coordinador de soldadura y soldadura robotizada
La soldadura en blindados es un oficio crítico y acumulativo igualmente presente en Santa Barbara des hace décadas. La contratación masiva de estos perfiles por Indra indica ausencia previa de rutina industrial en acero blindado pesado. Y, claro, ¿para qué colaborar con Trubia pudiendo destruir….malutilizando dinero público?
Ingenieros de industrialización
Son el puente entre diseño y fábrica. En defensa, aparecen cuando la fábrica, El Tallerón de Indra, aún no sabe fabricar el diseño sin improvisación. Y esto último es precisamente lo que hace: improvisar un relato bonito para ilusionar en falso la imaginación del asturiano que lee La Nueva España. Bien, muy bien.
Cuando los perfiles clave son “cómo fabricar”, el proyecto está en construcción, en pañales; sólo con perfiles de “cómo mejorar lo fabricado”, la industria ya existe. Indra no existe y sólo mantiene la historia hasta que Escribano se embolse lo embolsable y el medio regional de propaganda haga lo mismo.
4. Lo que el artículo de Yago González oculta: la diferencia entre integrar y fabricar
Indra es, por historia, integrador de sistemas, arquitecto de programas y coordinador tecnológico. Santa Bárbara (GDELS) es fabricante primario de plataformas terrestres.

La diferencia no es semántica: es ontológica, es decir, real y objetiva.
Fabricar un blindado implica décadas de iteración estructural, experiencia en fatiga de materiales, certificaciones OTAN, control de deformaciones en soldadura pesada, montaje de grandes subconjuntos y soporte de flota durante décadas.
El artículo presenta a Indra como sustituto industrial sin explicar que está en fase de adquisición de ese saber hacer, mientras que Santa Bárbara ya lo ejerce y lo exporta. No lo oculta por ignorancia, sino por interés culpable en obligar a Santa Bárbara a plegarse a Escribano y al interés comercial de los directivos de La Nueva España.
El artículo confunde intencionadamente la existencia de un contrato con la existencia de una industria. Y recordamos nuevamente a la olvidadizo prensa oficial: se llama Santa Bárbara Sistemas.
6. Diagnóstico industrial: arranque frente a madurez
Indicadores de ignorancia industrial previa de Indra:
- – Contratación masiva de ingenieros de proceso e industrialización.
– Formación externa en fábricas consolidadas.
– Definición de flujos productivos desde cero.
– Peso desproporcionado de ingeniería frente a oficio industrial acumulado.
Indicadores de madurez industrial de GDELS / Santa Bárbara
- – Oficios estructurales consolidados.
– Soldadura pesada certificada acumulativa.
– Procesos productivos estabilizados por décadas.
– Soporte de flota real en servicio.
– Mejora incremental, no fundacional.
7. El silencio editorial como compromiso político
Nada de esto aparece problematizado en el artículo de Yago González.
- •No se cuestiona la narrativa del «campeón nacional» español que ya desmontamos desde Asturias Liberal en un artículo previo: Santa Bárbara o Indra. Por qué Alemania sí contrata a GDELS-SBS y Sánchez abona al especulador.
- •No se explica la dependencia formativa.
- •No se diferencia capacidad en construcción de capacidad existente.
El resultado es un texto que acompaña una decisión política previa sin ejercer función crítica.
Ese acompañamiento no es neutral. Es editorialmente decisivo.
8. Traducción brutal del conjunto
Indra contrata ingenieros para aprender a fabricar blindados.
Santa Bárbara mantiene operarios para seguir fabricándolos sin interrupción.
España, sus contribuyentes, financia la construcción de capacidad futura mientras erosiona la capacidad presente. Como explicamos en en citado artículo,
Alemania compra la capacidad presente, sea de quien sea, y obliga a producir dentro. Eso hace ya Santa Bárbara. Aquí y en Alemania.
Conclusión: la fábrica frente al relato
El artículo de Yago González miente mediante la selección fuera de contexto. Enumera perfiles según Indra le dicta, sin saber lo que significan. Describe contratación, pero no explica la fase industrial real. Menciona formación en Trubia, pero no extrae la consecuencia lógica.
En defensa, esa omisión no es menor. La diferencia entre saber fabricar y estar aprendiendo a hacerlo es la diferencia entre soberanía real y soberanía declarativa.
Ni el metal ni Asturias entienden de relatos.
Pero los relatos sí están intentando domesticar al acero y a Asturias.
Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin la cita expresa de Asturias Liberal y de su autor.
- Rheinmetall e Indra anuncian un acuerdo estratégico sobre vehículos blindados (nota de prensa de Indra)
- Estrategia 25/500 de GDELS: expansión de capacidad productiva en Alemania (InfoDefensa)
- La batalla de dos gigantes de la industria de defensa: ¿Por qué se pelea Santa Bárbara con Indra? (El Independiente)

Español e hispanófilo. Comprometido con el renacer de España y con la máxima del pensamiento para la acción y con la acción para repensar. Católico no creyente, seguidor del materialismo filosófico de Gustavo Bueno y de todas las aportaciones de economistas, politólogos y otros estudiosos de la realidad. Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo y en Ciencias Políticas por la UNED