Asturias Liberal > Aportaciones > Corina Machado: la libertad como estrategia

 

La transición no ocurre cuando se declara,  ocurre cuando a régimen le resulta más costoso resistir que ceder.

El mensaje de María Corina Machado anunciando su vuelta a Venezuela (ver video al final) no es una proclama sentimental. Es, claramente, una declaración estratégica: su movimiento, audaz, puede cambiar muchas cosas. 


Durante años, la oposición venezolana fue  sospechosa —con razón en ocasiones— de confiar en la presión moral y en la denuncia internacional como si bastaran por sí solas. El régimen resistía porque podía hacerlo. Porque el coste de sostenerse en el poder era inferior al de abandonarlo.

La intervención de la Administración Trump, por primera vez desde la llegada de Hugo Chávez, ha invertido drásticamente ese coste.

Esta manera de afrontar las cosas es fundamental y la iniciativa de Corina Machado, explicada en su mensaje, va en esa línea.

Del deseo a la correlación de fuerzas

Machado formula una secuencia clara:

  • •derrota espiritual,
  • •derrota política,
  • •victoria electoral
  • y confrontación con fuerza real.

No habla de milagros sino de correlación de fuerzas: identifica a los enemigos del pueblo y sus apoyos, así como qué hacer y de qué manera.

Afirma que el régimen solo cede cuando enfrenta una amenaza creíble. Esa frase no es retórica; es teoría del poder aplicada.

Su afirmación central es rotunda: la transición es indetenible. Aquí conviene ser rigurosos. Una transición no es indetenible porque se declare; lo es cuando los incentivos internos cambian. Cuando quienes sostienen al régimen comienzan a preguntarse si seguir dentro es más peligroso que salir.

Pero apoyar con convicción no implica nunca, en Asturias Liberal, suspender el análisis.

Qué sugiere el mensaje y qué está en juego

La legitimidad electoral del 28 de julio es más que un símbolo. Es un punto de fractura moral y el respaldo internacional que Machado describe —incluyendo reuniones con el presidente Donald Trump y con altos cargos estadounidenses— no es meramente diplomático: es una señal importante que va a aprivechar. 

Porque la pregunta clave no es si el régimen es represivo —eso está fuera de discusión— sino si mantiene intacta la coalición interna grupos militares, económicos y paramilitares que le permite seguir sobreviviendo.

Todo régimen autoritario depende de una alianza reducida pero firme:

  • •aparato militar,
  • ▪︎núcleo financiero
  • •y control territorial.

Si alguno de estos tres pilares empieza a erosionarse, la estabilidad del poderoso deja de ser automática.

Por eso Corina Machado apunta precisamente ahí:

Su insistencia en los presos militares no es casual. Es un mensaje dirigido al estamento armado: el poder no es eterno y la historia y los tribunales juzgan, y como a Fidel Castro, mal que le pese a sus herederos, no les absolverán.

Indicadores: lo que debe confirmarse en las próximas semanas

Pero hay que ser objetivo, seguir sin velar la vista, porque para que el escenario de transición se consolide deberían observarse señales concretas:

  • •Fisuras visibles dentro de la estructura militar o de seguridad.
  • •Reducción efectiva de la represión, no solo declaraciones.
  • •Señales de negociación real, aunque sea indirecta.
  • •Movimientos económicos que indiquen pérdida de capacidad coercitiva.
  • •Presión externa norteamericana e internacional sostenida, no momentánea sino sostenida.

Si esos elementos aparecen, la palabra “indetenible” pronunciada por Machadi dejará de ser una aspiración y se convertirá en diagnóstico.

El regreso: audacia con cálculo

El anuncio de su regreso a Venezuela en pocas semanas es, sin duda, el movimiento más audaz.

Una acción que solo tiene sentido si existe un cálculo previo de riesgos y garantías mínimas. Corina ha hecho ese cálculo por que sabe que un retorno sin condiciones podría convertirse en un error táctico; un retorno respaldado por presión internacional y movilización interna puede acelerar la fractura.

Corina sabe que su liderazgo se asienta no sólo en la épica, sino en la precisión.

Reconstrucción: no basta con caer, hay que gobernar

Hay otro elemento que merece atención: el proyecto de país que presenta.

  • •Democracia,
  • •Estado de derecho,
  • •seguridad jurídica,
  • •retorno del talento expatriado,
  • •reconstrucción económica.

Ya no es un discurso exclusivamente anti-Maduro o anti- dictadura; es una arquitectura de futuro. Y eso es esencial para consolidar mayorías duraderas.

Porque es tal y como Machado lo presenta: Venezuela no necesita solo un cambio de gobierno; necesita reconstruir instituciones, confianza y reglas previsibles.

La transición comienza el día que cae un régimen.

Apoyar a Machado hoy no es un acto de fe ciega. Es reconocer que, por primera vez en mucho tiempo, el discurso opositor integra tres dimensiones que rara vez coincidieron: legitimidad electoral, presión internacional y narrativa de reconstrucción institucional.

Si el cálculo ha cambiado —y las próximas semanas lo confirmarán— entonces sí: la transición no será una consigna y será un proceso irreversible.


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MARÍA CORINA MACHADO ANUNCIA SU REGRESO A VENEZUELA:

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