Una oferta pequeña envuelta en titulares grandes
Indra dice que quiere contar con Santa Bárbara Sistemas, pero cuando uno mira el detalle de la oferta, lo que aparece no es un acuerdo real, sino un reparto menor dentro de un paquete ya decidido y controlado por otros.
Según la noticia de Infodefensa, se habla de integrar a toda la industria, aunque en la práctica se propone a SBS entrar en una parte limitada, además compartida con otras empresas y sin mando sobre el proyecto.
Lo que se vende como mano tendida se parece más a una escenificación para el escaparate que a una oferta real para quien fabrica.
Es decir, mientras se presenta como gesto de apertura, lo que se pone sobre la mesa son migajas de negocio, y no un papel acorde con quien lleva décadas fabricando vehículos militares en España. Y aunque el mensaje suena conciliador, encaja con una estrategia pensada para titulares fáciles y para medios que no entran al detalle del reparto real.
La clave no está en el titular, sino en el reparto real
Porque la clave no está en lo que se dice, sino en lo que se ofrece de verdad. Y en esto la diferencia es clara: quien fabrica queda relegado, mientras quien coordina mantiene el control del programa.
No es una suma equilibrada, sino un reparto ya decidido, como encaja con el contexto explicado en Asturias Liberal en “Santa Bárbara vs Escribano: la industria se defiende del favoritismo”.
No se ofrece un papel acorde al peso industrial de Santa Bárbara, sino un hueco pequeño para aparentar acuerdo.
El problema sigue en el Supremo
Sin embargo, hay un hecho que no se puede maquillar. El programa del obús de cadenas, que ahora se usa como ejemplo de colaboración, está en el Tribunal Supremo por la demanda presentada por Santa Bárbara. Es decir, mientras se habla de acuerdo, el contenido real del negocio sigue en los tribunales.
Y eso cambia todo, porque no estamos ante una negociación abierta, sino ante un conflicto en marcha. Aunque se insista en la voluntad de sumar, el proyecto sigue cuestionado y el reparto sigue bajo discusión judicial.
La mano tendida no resuelve nada, porque el problema no está en la foto, sino en el juzgado.
En resumen, se ofrece colaboración, pero sin ceder control; se habla de integración, pero con papeles secundarios; y se vende acuerdo, aunque lo que hay es un conflicto abierto que sigue su curso.
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Español e hispanófilo. Comprometido con el renacer de España y con la máxima del pensamiento para la acción y con la acción para repensar. Católico no creyente, seguidor del materialismo filosófico de Gustavo Bueno y de todas las aportaciones de economistas, politólogos y otros estudiosos de la realidad. Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo y en Ciencias Políticas por la UNED
