Asturias Liberal > Asturias > No es ArcelorMittal: es la antipolítica industrial que vacía Asturias

Imagen de portada: Adrián Barbón, Ursula von der Leyen y Pedro Sánchez, representan el culmen de décadas de política antiindustrial. AL.


El traslado de hasta 450 empleos de ArcelorMittal desde Asturias a India no es una anomalía empresarial ni un simple ajuste interno. Es la consecuencia lógica de décadas de antipolítica industrial en España, de una sobrerregulación europea que encarece producir aquí y de una gestión regional que se limita a administrar el daño.

La noticia es clara y grave: el plan de traslado de servicios se ha triplicado respecto a lo inicialmente anunciado y podría afectar a hasta 450 empleos. No hablamos de tareas marginales, sino de servicios técnicos, informáticos y de soporte estratégico, es decir, de empleo cualificado y conocimiento acumulado.

Esto no es solo una decisión empresarial. Es la consecuencia previsible de un entorno que empuja a las multinacionales a sacar funciones de valor fuera de Europa y, en particular, fuera de regiones industriales como Asturias.

Asturias: industria estratégica tratada como problema

La siderurgia no es un sector más en Asturias. Es columna vertebral del empleo industrial, generadora de actividad auxiliar y pieza clave para cualquier discurso serio sobre transición energética o soberanía industrial.

Sin embargo, Asturias lleva décadas siendo gestionada como un territorio a amortizar, no como un activo a modernizar.

El traslado de servicios a India no destruye solo empleo directo: erosiona capital humano, debilita cadenas auxiliares y envía un mensaje inequívoco a ingenieros, técnicos y profesionales cualificados: el futuro no está aquí.

La sobrerregulación europea: el contexto que empuja a deslocalizar

Desde Bruselas se insiste en presentar la siderurgia como campeona de la industria verde y la competitividad.

La realidad es menos épica. Costes energéticos elevados, exigencias regulatorias acumulativas, burocracia creciente y marcos cambiantes crean un entorno hostil para mantener en Europa funciones que pueden trasladarse a países con menor coste estructural.

El CBAM (Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera) suele presentarse como escudo protector. Conviene explicarlo con claridad: el CBAM obliga a ciertos productos importados —como el acero— a pagar en frontera un coste equivalente al CO₂ que pagarían si se produjeran en Europa. Evita dumping ambiental, sí. Pero no reduce la energía, no simplifica la regulación y no sustituye una política industrial. Es un airbag regulatorio, no un motor competitivo.

España: cuando la antipolítica industrial se convierte en doctrina

España llega a este escenario con una debilidad añadida: nunca se tomó en serio la política industrial. No es una opinión retrospectiva. En los años noventa, el ministro de Economía del gobierno de Felipe González,  Carlos Solchaga, proclamó sin complejos que la mejor política industrial es la que no existe”.

Aquella frase marcó una época. España renunció explícitamente a planificar, proteger y modernizar su base industrial. El resultado es que hoy firma tratados de libre comercio y habla de transición verde desde una estructura productiva debilitada, sin red estratégica y con escaso margen de maniobra.

Asturias y la responsabilidad política regional

Este diagnóstico no se agota en Madrid. En Asturias, el discurso oficial insiste en la transición y las oportunidades, pero sin una estrategia industrial clara, la transición se parece demasiado a una retirada ordenada. El presidente 6 habla de futuro mientras la industria pierde funciones clave en el presente.

Sin presión real sobre Bruselas, sin exigencias firmes a las grandes empresas y sin una política regional que defienda el empleo industrial cualificado, Asturias queda reducida a gestionar daños.

India no es el enemigo: el problema es el tablero

Conviene evitar la caricatura. India no es el enemigo. Hace lo que cualquier país racional: atraer actividad, empleo y conocimiento con energía más barata, menos cargas regulatorias y una estrategia clara de captación. El problema es que Europa —y España— compiten en ese tablero con las manos atadas por decisiones propias.

Conclusión: Asturias no pierde por ArcelorMittal, pierde por el modelo

El traslado de servicios de ArcelorMittal a India es una señal de alarma. No es un caso aislado ni una maldad corporativa. Es la consecuencia lógica de un modelo que combina sobrerregulación europea, antipolítica industrial española y gestión evasiva en Asturias.

Mientras no se corrija ese marco, cada anuncio de inversión verde convivirá con nuevas deslocalizaciones silenciosas.

Asturias no necesita discursos tranquilizadores. Necesita una política industrial real, coordinada, exigente y sin complejos. Lo demás es administrar el declive.


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Enlaces y fuentes documentales
  1. Europa Press – El plan de traslado de servicios de ArcelorMittal a India se triplica y afectaría a 450 puestos en Asturias
  2. Economía Digital – ArcelorMittal acelera traslado a India y pone en riesgo 450 empleos en Asturias
  3. Comisión Europea – Relaciones comerciales UE-India
  4. Comisión Europea – Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (CBAM)
  5. Asturias Liberal – Cierres y pérdida de empleo: el acuerdo UE-Mercosur y el contraarancel oculto contra el campo
  6. Asturias Liberal – EL acero que se apaga. Energía cara y lentitud política 

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