Los gobiernos e instituciones regionales renunciaron 12 veces a exigir las inversiones ferroviarias que Moncloa cancela.
Asturias fue advertida durante décadas, pero Gobierno, patronal, cámaras y oposición prefirieron la foto, el pacto vacío y la obediencia. Ahora lloran el aislamiento ferroviario que ayudaron a consolidar. Este artículo desmonta coartadas, señala responsables y exige ancho europeo, puertos competitivos, ZALIA real y dignidad política para Asturias, sin excusas.




















