El artículo del periódico regional La Nueva España, firmado por Pablo Gallén, pero desarrollado al modo publi-reportaje de la empresa INDRA, presidida por Ángel Escribano, es una de esas piezas que muestran cómo el periodismo, al menos en Asturias, pierde capacidad de servicio al ciudadano y se convierte en maquinaria de poder e influencia al margen de los intereses de los asturianos.
No se trata de cuestionar la profesionalidad del periodista ni su derecho a informar sobre los planes de expansión de una gran empresa.
Se trata de analizar el formato, la composición y, sobre todo, la ausencia de contraste, base de un ejercicio profesional ético.
Porque el texto presenta como realidad consolidada lo que, en varios casos, son meras intenciones, hipótesis de inversión o expectativas de crecimiento aún sin anclaje operativo claro.
Promesa y ejecución: una distinción que importa
El problema no es que INDRA prometa. El problema es que el periódico no distinga entre promesa y ejecución.
El lector recibe una narrativa compacta: nueve plantas, 3.000 empleos, 400 millones de inversión, Asturias como “fortín” industrial.
El efecto acumulativo de noticias que no lo son genera sensación de despliegue masivo e irreversible. Sin embargo, cuando se desciende al detalle, la solidez no es homogénea.
- •Operaciones reales ya cerradas.
- •Proyectos en fase de desarrollo con soporte documental.
- •Intenciones o estudios preliminares sin compromiso industrial vinculante.
Al mezclar los tres planos, el resultado es más propio de un dossier corporativo que de una información contrastada.
España: expansión comunicada, capacidad por demostrar
INDRA lleva meses desplegando en España una campaña de comunicación intensa en torno a su expansión industrial.
•Algunas piezas tienen anclaje fuerte. Otras se apoyan más en arquitectura financiera y contractual que en capacidad productiva demostrada.
•Lo que existe es una estructura estratégica potente. Lo que no escasamente existe —o al menos no se muestra— es la equivalencia automática entre anuncio y producción efectiva.
Esa distinción es fundamental.
Asturias: el “fortín” narrado
•Avilés: expectativa presentada como proyecto
La posible implantación de blindados en los antiguos terrenos de Baterías de coque se presenta como gran apuesta. Pero lo que existe hoy es expectativa institucional, no compromiso industrial vinculante. No consta cronograma de obra ni inversión cerrada. Y salta la duda tras esto: si Tess Defence, donde Santa Bárbara Sistemas participa, ya fabrica blindados en Trubia y Alcalá de Guadaíra (Sevilla) y Escribano promete montarlos en Gijón, el anuncio para Avilés queda en un vacío real.
•El Tallerón: propiedad adquirida, actividad por demostrar
La compra de la planta a Duro Felguera Calderería Pesada es un hecho. Pero la cuestión clave es la actividad real y sostenida.
La previsión de “pleno rendimiento en 2027” convive con una producción aún inexistente para todo aquel que quiera comprobar la realidad de la Nave 6, única despejada de maquinaria de Duro a la venta.
Además, el articulo asigna a Indra la fabricación que se realiza en Trubia del programa 8×8 Dragón. En realidad la factoría pertenece a Santa Bárbara y la fabricación, al consorcio Tess Defence en el.que SBS-GDELS participa. El saber industrial básico en plataformas terrestres corresponde históricamente a SBS-GDELS, complementado dentro del consorcio por EM&E, Indra y SAPA.
Reducir la realidad consorcial a una narrativa de fabricación exclusiva falsifica un esquema industrial complejo.
Competencia y equilibrio industrial
La pugna entre empresas del sector no es un relato épico entre nuevo y viejo. Y la que enfrenta a INDRA con SBS-GDELS no seria noticia s no fuera por la extrema politización a la que se sujeta desde el comienzo con INDRA recibiendo un trato de favor exclusivo del Ministerio de Defensa y de Moncloa.
El periodismo no debería posicionarse tácitamente del lado de una empresa frente a otra. Y menos si para ello entra en el descrédito informativo.
El papel del periodismo regional
El periodismo regional cumple una función esencial en este caso : intermediar entre poderes y ciudadanía.
Eso implica separar anuncio de contrato, intención de ejecución, arquitectura financiera de producción real.
Cuando el relato empresarial se convierte en relato periodístico sin contraste, el lector deja de estar informado y pasa a estar colonizado.
Conclusión
Asturias no necesita un escaparate, necesita unas fábricas funcionando. Necesita que se proteja a su industria tradicional puntera y se construyan nuevas producciones en el sector de la defensa.
La noticia debería ser que ArcelorMittal no sólo se queda sino que incrementa su producción y que GDELS e INDRA cooperan relanzando el tejido industrial.
Español e hispanófilo. Comprometido con el renacer de España y con la máxima del pensamiento para la acción y con la acción para repensar. Católico no creyente, seguidor del materialismo filosófico de Gustavo Bueno y de todas las aportaciones de economistas, politólogos y otros estudiosos de la realidad. Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo y en Ciencias Políticas por la UNED
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