“Las administraciones no están para sembrar división, sino para solucionar problemas y fomentar la convivencia.”
Hoy, 14 de abril de 2026, la prensa local y regional nos informa de los actos que el ayuntamiento de Avilés a través de la concejalía de “memoria democrática” organiza en conmemoración y recuerdo de la proclamación de la II República, rindiéndole homenaje, según indican, a la “lucha antifascista”.
https://www.elcomercio.es/aviles/actos-dia-republica-aviles-20260413205315-nt.html
https://www.lne.es/aviles/2026/04/13/aviles-prepara-dia-republica-son-129063776.html
¡Que lástima y qué pesar! A pocos días de celebrar el Lunes de Pascua, el día del Bollo y la comida en la calle, ejemplo unánime de hermandad y confraternización para todos los habitantes y visitantes de Avilés, ¿Ahora celebramos un día para dividir?
Un ayuntamiento no debe gobernar para una mitad
Que el consistorio organice estos actos me parece de lo más desafortunado que se pudiera imaginar, porque incide y refuerza en la segregación de los ciudadanos, entre “rojos” y “azules”.
Las administraciones no están para eso, deben solucionar problemas y fomentar la convivencia pacífica, no sembrar división.
Primeramente, un ayuntamiento representa a todos sus vecinos, no sólo a los que les votaron.
Antes de decidir organizar o apoyar actos con tanta carga ideológica, sería bueno que considerasen a cuantos de sus vecinos les va a parecer sensata, útil y necesaria la celebración de tal efeméride.
¿Qué se podría escuchar o leer en los medios de comunicación, en redes sociales, o en los mentideros de la villa si el ayuntamiento estuviera en manos de otros grupos políticos y se dedicaran a gastar el dinero de todos en efemérides del bando contrario?
Seguro sería un escándalo mayúsculo, el mismo escándalo que me parece a mí la celebración de éstos, y a cualquiera con un poco de sentido común que abogue por la concordia y por la superación de una vez por todas de las viejas heridas, que algunos interesadamente, mantienen abiertas y echando en ellas toda la sal que pueden.
La lectura infantil de una época compleja
De hecho, según algunos medios, este tipo de acontecimientos tiene el efecto contrario al que busca, porque hay jóvenes, que no tienen mucha información de esa época, cuyos padres tampoco la vivieron, pero sí las bonanzas de la época del “desarrollismo”, y se vuelven “franquistas”, sin siquiera saber quién era o qué hizo Franco.
La inmensa mayoría de los actuales ciudadanos de Avilés no vivimos ni la república ni la guerra civil, ya que han pasado la friolera de 87 años desde su finalización.
Se está haciendo una interpretación interesada, infantil y patrimonialista de aquella época, donde los “rojos” son los “buenos” y los nacionales, “los malos”.
No se admite ser republicano y de derechas, que los hay y muchos, y se pinta a la II República como una “Arcadia feliz” que no fue ni de lejos.
Pues tal vez a algún desinformado le sorprenda, pero en el parlamento de la II república había partidos de izquierda y de derecha, y eran todos republicanos.
Y digo infantil, porque simplificar en buenos y malos lo es.
En aquella época se vivieron tiempos muy convulsos y violentos, y no fue única responsabilidad de uno de los bandos.
Dos no pelean si uno no quiere.
No se puede presentar una época tan compleja como una fábula de buenos y malos sin falsearla y sin alimentar nuevas fracturas civiles.
Lo que puede hacer un partido no debe hacerlo una institución
Si una asociación o un partido político, está conforme y alineado con determinadas ideas, me parece correcto que celebre lo que mejor le parezca, que organice los actos que considere, y que actúe según su ideario.
Pero que lo hagan los representantes públicos no, porque representan a todos los vecinos y no todos están de acuerdo.
Y de hecho, a mi parecer, si el Excelentísimo Ayuntamiento de Avilés gasta un solo euro en estos actos me parecería un acto punible, ya que gasta los recursos de todos en actos de interés partidista.
Recomiendo mucho a la oposición que lo vigile.
La concordia vale más que el rédito político
Pienso, y no creo ser el único, que ya es hora de cerrar esos capítulos.
La Historia fue como fue, en este país hubo guerras civiles, mas de una.
En distintos momentos, luchamos contra los franceses, contra los ingleses, contra los holandeses, contra los italianos, conta los portugueses… las cosas ocurren, por unas causas, que es bueno estudiar y recordar, para evitar errores del pasado que se repitan en el presente y en el futuro.
Con toda esa experiencia común acumulada, ¿No sería el mejor momento para fomentar la unidad, para diseñar y ejecutar un plan de país, trabajar unidos por una prosperidad para todos?
Si un grupo organiza memoriales para su “bando”, ¿qué autoridad moral tiene para exigir que el bando contrario no los haga?
Mejor sería dejarlo descansar, como ya casi nadie se acuerda de los caídos de las guerras carlistas, de la guerra de sucesión, de la guerra de independencia, o la Reconquista.
El suelo patrio está sembrado de soldados muertos de miles de guerras en todos los tiempos.
¿Qué fin tiene que seguir removiendo causas que ya se restañaron ejemplarmente en la época de la transición?
¿Quién gana dividiéndonos en bandos enfrentados?
Muy poca gente.
Algunos políticos que crean el problema y se erigen en solucionadores del mismo.
Las victimas son herramientas políticas, en el fondo no les importan, más allá del rédito en votos que les puedan sacar.
El revanchismo es inútil para la gente, solo le sirve al político taimado.
Ya basta. Es suficiente.
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Padre de familia, ciudadano y contribuyente español. Analizo lo que me rodea y digo lo que pienso.
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