La caída de José Vicente de los Mozos y el posible relevo de Indra al frente de Tess Defence en beneficio de SAPA no son dos noticias aisladas. Son el síntoma de que el proyecto político-industrial impulsado desde Moncloa alrededor de Indra atraviesa una fase de descomposición interna, reajuste forzado y pérdida de control operativo. Nunca hubo seriedad en tal proyecto y no parece que responda ahora a plan industrial alguno.
La ministra de Defensa, Margarita Robles dejó claro en su comparecencia en el Congreso que nada quiere saber de industria del sector ni de Indra. Una declaración sorprendente en una ministra de su calibre y que revela que la actual desorientación industrial es responsabilidad única de Moncloa: de Sánchez y de su asesor económico, Manuel De la Rocha.
Y Asturias vuelve a quedar exactamente en el centro del problema.
La caída del hombre del plan industrial
De los Mozos no era un directivo menor. Era el hombre encargado de dar apariencia industrial y ejecutiva al gran relato del “campeón nacional” de defensa.
Era, además, el autor del plan de inversiones que sostenía la expansión de Indra en Asturias: El Tallerón de Gijón, la posible operación sobre las naves de Barros, los programas de blindados y toda la narrativa de la gran reconversión industrial militar asturiana.
Su salida deja una pregunta inmediata: ¿quién garantiza ahora la continuidad real de esos planes?
Asturias, otra vez sobre promesas
Porque, tal y como Asturias Liberal ha venido informando durante meses, las inversiones de Indra en Asturias nunca estuvieron realmente planificadas. Sí anunciadas, pero nunca programadas con seriedad ni respondiendo a una coherencia entre la industria española de defensa y las necesidades de seguridad nacional que se supone tiene bien definidas el Ministerio.
Lo que existía era una combinación de anuncios, previsiones, fases futuras, licencias, promesas de empleo y un relato político-mediático extremadamente agresivo.
Pero mientras se construía ese relato, las naves seguían pendientes de adaptación, la maquinaria pesada entraba en subasta pública, los calendarios cambiaban continuamente y la integración industrial real seguía sin aparecer.
Ahora, con la reorganización de Tess Defence, todo eso queda aún más expuesto.
Tess Defence: la alianza forzada
Porque el posible desplazamiento de Indra en favor de SAPA deja al descubierto la realidad de un consorcio —Indra, EM&E, SAPA y Santa Bárbara Sistemas-GDELS— que nunca funcionó como una estructura industrial plenamente integrada, sino como una alianza forzada atravesada por tensiones internas, intereses cruzados y luchas de poder.
Y ahí aparece el gran elemento perturbador del modelo: Ángel Escribano.
Introducido en la presidencia de Indra con respaldo político de Moncloa, Escribano convirtió parte de la estrategia industrial en una lógica de confrontación permanente.
El Tallerón terminó funcionando no solo como supuesto polo industrial, sino también como instrumento de presión dentro de la pugna contra Santa Bárbara Sistemas, precisamente uno de los integrantes esenciales de Tess Defence y la empresa que realmente sabe fabricar blindados en España.
El Dragón como síntoma del desorden
El resultado fue el que ya había advertido incluso el propio Ministerio de Defensa: retrasos, problemas de coordinación, dificultades técnicas, tensiones entre socios y un programa VCR 8×8 “Dragón” convertido en símbolo de desorden industrial.
Ahora queda por ver si un liderazgo de SAPA —familia Aperribay— puede reconducir técnicamente el proyecto y estabilizar el consorcio. Pero queda una duda aún más importante para Asturias: ¿qué va a hacerse realmente con El Tallerón? No parece que solucionar los problemas del consorcio Tess Defence sea la prioridad si, como se comenta en el sector, tal relevo responde a pactos de Moncloa con el PNV.
Las preguntas asturianas
- ¿Se abrirá por fin una vía de colaboración efectiva con Santa Bárbara-GDELS?
- ¿O se mantendrá la misma senda trazada durante la etapa Escribano: conflicto, improvisación y relato político por delante de estructura industrial?
Porque esa es la cuestión de fondo que durante meses nadie quiso plantear en Asturias
- Ni el Gobierno regional.
- Ni las cámaras de comercio.
- Ni los sindicatos.
- Ni los medios de comunicación mayoritarios.
El relato que se deshace
Todos contribuyeron a consolidar una idea extremadamente frágil: hacer creer a los asturianos que podía construirse una gran industria nacional de blindados en Asturias ignorando o enfrentándose precisamente a quien sí sabe fabricarlos en España: Santa Bárbara Sistemas.
Y la realidad, inexorablemente, sigue desmontando el relato.
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Español e hispanófilo. Comprometido con el renacer de España y con la máxima del pensamiento para la acción y con la acción para repensar. Católico no creyente, seguidor del materialismo filosófico de Gustavo Bueno y de todas las aportaciones de economistas, politólogos y otros estudiosos de la realidad. Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo y en Ciencias Políticas por la UNED
