Asturias Liberal > Aportaciones > Antonio Ledezma: «Edmundo González pudiera presidir una genuina transición; María Corina es mi candidata ahora y siempre»

(Entrevista para Asturias Liberal)

CONTEXTO DE LA ENTREVISTA:

Tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, Delcy Rodríguez asumió el poder y Washington impulsó una ruta de estabilización, reconstrucción y transición.

Dinorah Figuera, por la Asamblea opositora de 2015, negocia con Jorge Rodríguez, sin María Corina Machado ni Edmundo González. La mesa del 12 de agosto acordó renovar el Tribunal Supremo y recuperar el oro de Londres.Transición, tutela y legitimidad.


Joaquín Santiago: Un saludo fraterno, Antonio, y gracias por atender de nuevo a Asturias Liberal.

Tras el primer ciclo de conversaciones entre Dinorah Figuera y Jorge Rodríguez, ¿vive Venezuela una transición, una pretransición o un continuismo tutelado por Estados Unidos? ¿Qué hecho sustenta su diagnóstico?

Antonio Ledezma: Es un placer, amigo Joaquín, atender a tu medio.

Lo que tengo a la vista es una mezcla de todos esos supuestos concatenados en tu pregunta; vale mención especial la supervisión de Estados Unidos, que ha sido relevante, ya que no es poca cosa haber logrado que el régimen representado por Jorge Rodríguez minimizara la dimensión de su ilegítima Asamblea Nacional, reduciéndola a una delegación que termina por habilitar a los diputados de la Asamblea elegida en 2015, Asamblea que ellos declararon en desacato en el año 2016.

«No es poca cosa que el régimen termine habilitando a los diputados de la Asamblea elegida en 2015»

J.S.: La hoja de ruta prevé recuperar derechos políticos y renovar el TSJ y el CNE, pero aún no fija elecciones. ¿Es una secuencia razonable o una forma de ganar tiempo? ¿Cuál sería el plazo máximo para las presidenciales?

A.L.: Hay que estar conscientes y preparados para esa “operación goteo” que se traduce en el malicioso “a paso de morrocoy” para ganar tiempo; buscarán retrasar en cuanto sea posible esa fase, en eso es especialista el régimen y muy especialmente su moderador, Jorge Rodríguez.

Pero si la espera da frutos, bien vale la pena saber administrar la paciencia de un pueblo que lleva años de martirio, un pueblo que por más de 5 lustros ha sacado a relucir su talante pacifista, su fuerza para perseverar y su sabiduría a la hora de exclamar, con reflexiones parafraseadas de Séneca: “no es que falte tiempo, sino que se pierde mucho tiempo en manipulaciones”.

El tiempo de los venezolanos es de urgencia, así lo marcan los péndulos del hambre, de la crisis de servicios públicos, del colapso del Estado de Derecho, porque las instituciones descalabradas han dado lugar a un híbrido espeluznante, porque en Venezuela tenemos un Estado forajido y Estado fallido a la vez.

Con esa premisa se hace urgentísimo dotar al país de un auténtico poder judicial; eso se entiende designando un renovado elenco de magistrados del Tribunal Supremo, tal como se ha anunciado como resultado de las primeras deliberaciones realizadas en estas últimas horas.

Pero deben ser magistrados que respondan al país, no a grupos beneficiarios de un reparto de cuotas.

«Los nuevos magistrados deben responder al país, no a los beneficiarios de un reparto de cuotas»

J.S.: Machado y Edmundo, legitimados en 2023 y 2024, no participan en una mesa apoyada en la Asamblea de 2015. ¿Pueden sus acuerdos comprometer a la mayoría democrática sin ellos?

A.L.: Como dice el proverbio, “todos los caminos conducen a Roma”; es decir, si se hace realidad la designación de nuevos magistrados del TSJ, de nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral, si se actualiza el Registro Electoral Permanente, si se levantan las inhabilitaciones, si se pone fin a la funesta maniobra de judicializar a los partidos políticos, si se liberan plenamente a los presos políticos y se fija una fecha para realizar elecciones presidenciales, estaríamos transitando la ruta estratégica que avalan María Corina Machado y Edmundo González; esa es la senda trazada unitariamente en el Manifiesto de Panamá.

«Esa es la ruta que avalan María Corina Machado y Edmundo González»

El mandato de 2024 y el liderazgo democrático

J.S.: ¿Debe hacerse efectivo el mandato obtenido en 2024 por Edmundo González o convocarse nuevas presidenciales? ¿Qué papel correspondería a Edmundo y a María Corina Machado?

A.L.: La peculiaridad del momento que vive Venezuela permitiría cualquiera de esas combinaciones.

Ningún escenario anula el otro.

Edmundo González pudiera ser el presidente de una genuina transición que se aboque a poner orden en la casa e indique el camino hacia elecciones presidenciales libres.

Tenemos, por ejemplo, contextos insólitos, como un interinato derivado de un mandatario ilegítimo, como lo era Maduro, que fue blanco de una extracción peliculesca el pasado 3 de enero.

Ese día se demostró que Venezuela estaba invadida por fuerzas extranjeras cubanas, iraníes, rusas y además se han mostrado pruebas de sus articulaciones con el narcoterrorismo.

Lo sorprendente es que Delcy funja de sepulturera de los propios restos de esas mafias y, en contrapeso, lo probable es que en cualquier circunstancia Edmundo González haga el papel que cumplió dignamente María Corina el pasado 28 de julio; él ha demostrado que le sobra habilidad, casta de estratega y, sobre todo, una nobleza que lo califica como un líder que ejerce la política con ética y magnanimidad.

«Edmundo González pudiera ser el presidente de una genuina transición»

J.S.: Machado y González no obstaculizan la mesa, aunque no participaron en su diseño. ¿Es prudencia para preservar la unidad o se está normalizando su exclusión? ¿Cuál sería la línea roja?

A.L.: Estamos en la irrenunciable determinación de hacer respetar y cumplir, de alguna manera, el mandato soberano, aún vigente, dictado por millones de ciudadanos el pasado 28 de julio de 2024.

En cada coyuntura ha prevalecido la prudencia para impulsar ese compromiso, pero eso no se debe interpretar que dejamos de lado la urgencia para remediar la catástrofe que tiene atrapado a un pueblo en la maraña económica, social y moral de la que aspiramos salir lo antes posible.

Por eso nos valemos de esa alquimia fraguada con la prudencia estratégica y lógica urgencia.

«El mandato soberano del 28 de julio de 2024 continúa vigente»

J.S.: ¿Pueden Delcy y Jorge Rodríguez desmontar el sistema del que forman parte? ¿Qué cesión de poder haría creíble su compromiso con la transición?

A.L.: Pasar la página de la persecución política, de esa cacería humana que aún persiste.

Hay centenares de presos políticos, millones de venezolanos que se fueron del país, no “a hacer turismo”, sino a ponerse a salvo de los odios desatados por una falsa revolución que veía como “traidor a la patria” a todo aquel ser humano que no se prestaba a validar sus demenciales esquemas.

«Millones de venezolanos no se fueron a hacer turismo, sino a ponerse a salvo»

Washington y los presos políticos

J.S.: Washington dice facilitar el proceso, pero dirige la hoja de ruta. ¿Dónde termina la ayuda y comienza la sustitución de la soberanía venezolana? ¿Qué garantía estadounidense debería ser vinculante?

A.L.: Desde el pasado 3 de enero, Estados Unidos dio a conocer sus tres pasos; uno de ellos lleva el ritmo de elecciones libres que se ejecuta con la partitura de una transición venezolana, por eso no se conciben esas fases sin la impronta de Washington.

La realidad nos presenta a EE. UU. como árbitro activo; negarlo sería una necedad.

Para nosotros esas elecciones deben ser presidenciales.

Con relación a las sanciones, siempre se dijo que eran de facturas personalísimas; con esas medidas no se pueden hacer canjes en mesas de apuestas que terminan siendo estafas, como ocurrió con la Administración del presidente Biden, que creyó en las promesas de facilitar cambios democráticos a cambio de los narcosobrinos y repatriando a Alex Saab; ya sabemos cuál fue el desenlace.

Sobre las diligencias de congresistas de ambas tendencias, eso confirma que el caso de Venezuela incumbe a todos los factores políticos estadounidenses.

«Estados Unidos es un árbitro activo; negarlo sería una necedad»

J.S.: Tras la libertad plena de María Lourdes Afiuni, aún quedaban 382 presos políticos. ¿Puede haber negociación democrática sin liberarlos a todos? ¿Qué debería haber acordado la mesa?

A.L.: Lo que debería ser acordado es la liberación plena de todos los presos políticos; mientras se prorrogue el acoso, veremos a presos políticos en huelga de hambre para demandar respeto a sus derechos fundamentales y denunciar incumplimientos sobre posibles excarcelaciones.

Eso es un calvario: seres humanos víctimas de tratos crueles, aislamientos; en definitiva, presos que mueren entre rejas; tribunales, jueces y fiscales que se prestan a fabricar expedientes y a burlarse del debido proceso; mientras eso no se atienda con carácter de urgencia, privará la duda sobre el buen destino de ese diálogo.

Un caso patético es mantener privado de su plena libertad al Dr. Perkins Rocha, un venezolano de reconocida trayectoria como catedrático y defensor pacifista de los principios democráticos.

«La mesa debe acordar la liberación plena de todos los presos políticos»

Petróleo, oro y seguridad jurídica

J.S.: Tras el terremoto, ¿cómo deben administrarse los ingresos petroleros, el oro de Londres y los fondos de reconstrucción para evitar clientelismo y corrupción?

A.L.: Aquí no basta con afirmar que Estados Unidos está protegiendo los recursos de los venezolanos.

La verdadera pregunta es otra: ¿cuánto dinero ingresa, cuánto se desembolsa, quién autoriza esos movimientos, qué parte recibe Miraflores, en qué se utilizan esos recursos y bajo qué mecanismos de auditoría se controla su destino?

La transparencia no puede ser una promesa; tiene que traducirse en cuentas claras y verificables.

Agrego una información que es pública y notoria: “El Financial Times ha estimado que Washington habría recaudado alrededor de 13.000 millones de dólares mediante la comercialización del petróleo venezolano.

Por su parte, la oenegé venezolana Transparencia Venezuela calcula que las ventas alcanzarían los 15.166,8 millones de dólares: entre 12.000 y 13.000 millones habrían sido destinados al Fondo Petrolero, mientras que entre 6.000 y 8.000 millones habrían terminado en las arcas de la Administración de Delcy Rodríguez.

Sin embargo, hasta ahora, apenas existiría constancia oficial de unos 300 millones de dólares reconocidos para un supuesto fondo de protección social”.

Transparencia Venezuela ha planteado “la creación de una instancia independiente de coordinación, administración, monitoreo y transparencia; la publicación de las reglas que rijan el fondo; la presentación periódica de informes de gestión y la obligación de PDVSA de informar quiénes compran el petróleo venezolano, a qué precios, en qué volúmenes y bajo cuáles condiciones de comercialización.

Son medidas elementales cuando se trata de administrar recursos que pertenecen a una nación y no a una camarilla gobernante”.

También hemos conocido que una de las pretensiones del régimen en ese diálogo sería ponerle la mano al oro venezolano que permanece bajo custodia en Londres.

Y uno tiene derecho a preguntarse: ¿por qué no empiezan por entregar las minas de oro que han repartido entre sus camarillas?

¿Por qué no ponen a disposición de los venezolanos los réditos obtenidos de una explotación minera que ha estado acompañada de saqueo, destrucción ambiental y graves daños ecológicos en el Arco Minero del Orinoco?

No pueden reclamar la administración de las reservas que están bajo custodia internacional mientras mantienen bajo su control los recursos que han sido explotados y dilapidados dentro de Venezuela.

El oro, como el petróleo, pertenece a los venezolanos.

Y precisamente por eso, cada dólar, cada barril y cada gramo de oro debe estar sometido a controles, rendición de cuentas y escrutinio público.

«Cada dólar, cada barril y cada gramo de oro debe estar sometido a controles y escrutinio público»

J.S.:.¿Qué compromisos petroleros y financieros del Gobierno provisional deberían respetarse y cuáles auditarse? ¿Cómo atraer inversión sin hipotecar el patrimonio nacional?

A.L.: La regla de oro radica en la seguridad jurídica.

J.S.: ¿Cuáles serían sus tres primeras medidas para devolver recursos a gobernadores y alcaldes y evitar otra reconstrucción centralista?

Está demostrado que Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del planeta Tierra, pero eso no es suficiente para motivar a los inversionistas a poner la mira en nuestro país; además de yacimientos de hidrocarburos, es indispensable Estado de Derecho.

«Las mayores reservas petroleras del mundo no bastan para atraer inversiones sin Estado de derecho»

Descentralización, justicia y futuro político

A.L.: La solución es, primero, respetar la soberanía popular: los pueblos eligen a sus mandatarios regionales y locales y esos mandatos no pueden estar a merced de golpes tiránicos, como me ocurrió a mí, que después de ganarle a Chávez las elecciones de alcalde metropolitano de Caracas en 2008, me despojaron de competencias, recursos financieros y optaron por secuestrarme en una cárcel.

En segundo lugar, hay que transferir competencias generales a esos mandatarios regionales en educación, salud, vialidad, puertos, aeropuertos, etc.; y, en tercer lugar, crear la hacienda pública estadal.

«Hay que transferir a las regiones educación, salud, vialidad, puertos y aeropuertos»

J.S.: ¿Cómo depurar el aparato represivo y reparar a las víctimas sin venganza, pero tampoco impunidad?

A.L.: Hay que desmantelar ese aparataje mafioso, que desgraciadamente involucra a élites militares y policiales, más grupos civiles etiquetados como colectivos.

Para avanzar en ese sentido es indispensable restablecer un poder judicial autónomo que contemple el debido proceso; sin ese requisito seguirán cometiéndose los crímenes de lesa humanidad.

Otra instancia clave es contar con la Fiscalía General de la República defendiendo los derechos del ciudadano y no apañando detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, asaltos a la propiedad privada y cercenamiento de la libertad de expresión.

Para lograr avanzar en la conquista de esos objetivos no es menester ceder al chantaje de la impunidad; sin justicia no habrá paz en Venezuela; los delitos cometidos no deben ser negociables.

«Hay que desmantelar el aparataje mafioso de élites militares, policiales y colectivos»

J.S.: ¿Apoyaría a María Corina Machado en unas nuevas presidenciales? ¿Regresará a Venezuela y qué responsabilidad pública estaría dispuesto a asumir?

A.L.: María Corina es mi candidata ahora y siempre; ella es la esperanza colectiva; en ella están depositadas la fe y el respeto bien ganado de un pueblo.

¿Mi aspiración, mi tarea a cumplir?

Servirle al país, que me lo ha dado todo, desde la más humilde trinchera.

«María Corina es mi candidata ahora y siempre»

J.S.: Complete la frase: «La transición venezolana habrá comenzado de verdad cuando…».

A.L.: «La transición venezolana habrá comenzado de verdad cuando… el pueblo de Venezuela se dé soberanamente un Gobierno democrático, y eso pasa por la realización de elecciones presidenciales libres».

Asturias Liberal
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