Asturias Liberal > España > Lo que Feijóo intuye: la ley de nietos y el verdadero aumento del censo hasta 2027 y 2031

Alberto Núñez Feijóo acusa al Gobierno de utilizar la ley de nietos para «fabricar nuevos votantes». La frase tiene pólvora, pero las cifras llegan un poco mojadas.

Feijóo mete en el mismo saco a quien pidió una cita, a quien presentó los papeles, a quien obtuvo la nacionalidad y a quien ya figura en el censo. Es como contar como pasajeros de un avión a todos los que consultaron el precio del billete.

Pero el Gobierno tampoco puede negar el elefante porque la oposición haya exagerado sus orejas. El censo está creciendo mucho, parte de ese aumento procede de decisiones políticas y administrativas, y la ley de nietos tiene mucho que ver.

De 2,45 millones de interesados a 306.500 inscritos

Hasta marzo de 2026, alrededor de 2,45 millones de personas habían pedido cita o manifestado interés por acogerse a la ley.

Sin embargo, algo más de 1,2 millones habían presentado formalmente el expediente, unas 545.000 habían recibido una resolución favorable y aproximadamente 306.500 habían completado la inscripción registral.

Si un argentino nieto de españoles pide cita en Buenos Aires, todavía no es elector. Debe presentar certificados, demostrar el parentesco, superar la revisión, recibir la nacionalidad, inscribirse y ser mayor de edad.

Feijóo lo cuenta desde que pide número en la cola. El Gobierno preferiría no contarlo ni cuando ya sale con los papeles sellados. Ninguno de los dos relatos explica bien la realidad.

El censo exterior ya ha ganado 380.000 electores

En las generales de julio de 2023 había 2.328.261 españoles inscritos para votar desde el extranjero.

En mayo de 2026 eran 2.708.083.

La cuenta es de primero de columpios que diría nuestro destacado colaborador, José Manuel López: 2.708.083 menos 2.328.261 da casi 380.000 electores más.

Ese crecimiento ya se ha producido. No es una profecía ni una conspiración de sobremesa.

No todos proceden de la ley de nietos. También entran españoles que emigran, jóvenes residentes fuera que cumplen 18 años, nacionalizados por otras vías y personas que regularizan tarde su inscripción consular.

Pero tampoco hace falta ser un conspiranoico para sospechar que cientos de miles de expedientes aprobados influyen en un censo exterior que crece a gran velocidad.

El censo exterior podría ganar 520.000 electores hasta 2027

Supongamos que Pedro Sánchez convoca las elecciones el 29 de mayo de 2027. Contaría, aproximadamente, el censo cerrado el 1 de marzo.

Si el censo exterior creciera desde mayo de 2026 en 10.000 personas mensuales, llegaría a 2,81 millones. Si creciera en 14.000, alcanzaría 2,85 millones. Si mantuviera el ritmo más alto reciente, podría acercarse a 2,89 millones.

La estimación central es sencilla:

En 2027 habría unos 2,85 millones de electores exteriores.

Como en 2023 había 2,33 millones, la diferencia sería de aproximadamente 520.000 electores más en el extranjero.

No son los 2,5 millones de Feijóo. Pero tampoco son cuatro amigos celebrando los goles de su equipo.

Y 520.000 electores no significan 520.000 votos. Si votara uno de cada diez, serían unos 52.000. Pueden decidir un último escaño provincial en provincias clave.

Ahí está el verdadero peligro pues lo que persigue Sánchez, que no es tonto, es lograr un número suficiente de escaños para revalidar su Gobierno Frankenstein.

El censo interior podría ganar otros 760.000

Mientras todos miran a Buenos Aires, también crece el censo dentro de España.

En las generales de 2023 había aproximadamente 35,14 millones de electores residentes. Para marzo de 2027 podrían ser unos 35,90 millones.

La resta vuelve a ser sencilla:

35,90 millones menos 35,14 millones son unos 760.000 electores interiores más.

¿De dónde salen? Primero, de quienes cumplen 18 años. Una joven nacida en Gijón en 2008 entra automáticamente en el censo cuando alcanza la mayoría de edad.

Segundo, de los extranjeros residentes que obtienen la nacionalidad. Si un colombiano cumple los requisitos, recibe la nacionalidad y completa la inscripción, puede votar en municipales, autonómicas y generales.

Entre 2023 y 2025 se produjeron casi 800.000 adquisiciones de nacionalidad entre residentes. Pero no pueden sumarse enteras al crecimiento final, porque mientras unos entran otros fallecen, emigran o cambian de registro.

La demografía no es una olla en la que todo lo que se echa permanece dentro.

La suma total: 760.000 más 520.000

Aquí está la cuenta completa:

760.000 electores interiores adicionales más 520.000 electores exteriores adicionales dan como resultado 1.280.000 electores más en total.

Por tanto, la estimación central para 2027 sería:

Unos 35,90 millones de electores residentes en España, más 2,85 millones residentes fuera, igual a 38,75 millones de electores.

En 2023 eran 37,47 millones. La diferencia total sería de aproximadamente 1,28 millones en una sola legislatura.

Ese es el verdadero dato. Feijóo exagera la aportación de la ley de nietos, pero acierta al señalar una transformación política importante.

Después de 2027 seguirá creciendo

La maquinaria no se detendrá tras las próximas generales. Quedan cientos de miles de expedientes de la ley de nietos pendientes de resolver o inscribir y cada año se nacionalizan cientos de miles de residentes extranjeros.

La regularización extraordinaria de 2026 no crea votantes inmediatos. Si una peruana es regularizada este año, no votará por eso en 2027.

Deberá acumular residencia legal, solicitar la nacionalidad, obtenerla y completar los trámites. Su posible incorporación llegaría, en muchos casos, entre 2029 y 2031.

El Tribunal Supremo ha añadido incertidumbre al estudiar si consulta al Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la regularización. No la ha anulado, pero el proceso judicial puede modificar su alcance futuro.

Con todas las cautelas, España podría acercarse a los 40 millones de electores durante la siguiente legislatura.

No sabemos si esto favorecerá a Sánchez, pero esa es su intención

La nacionalidad decide quién forma parte del pueblo político. Cuando el censo crece por cientos de miles de personas, el Gobierno debe explicar cuántas entran, por qué vía, qué requisitos cumplen y cómo se controla el proceso.

Feijóo coloca una cifra inflada sobre un fenómeno real. El Gobierno utiliza esa exageración del PP para ridiculizarlo y, asi, evitar explicar el fenómeno y su intención.

La cuenta final no admite trucos: 760.000 más dentro, 520.000 más fuera, 1,28 millones más en total.

Y aún queda la pregunta final:

¿Es seguro que todos ellos votarán a Sánchez?

Para dar esa respuesta Feijóo debería preguntarle a Isabel Díaz Ayuso para que le explique como logra que tantos españoles de origen hispanoamericano le voten

Fuentes estadísticas y electorales
Nacionalizaciones y ley de nietos
Regularización extraordinaria e incertidumbre judicial

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