Foro Asturias, el de Carmen Moriyón, dice querer cambio político en 2027, afirma que quiere contribuir a que Álvaro Queipo llegue al Gobierno y que quiere hacerlo sin dejar de ser Foro. Carmen Moriyón acaba de resumir la fórmula: está dispuesta a «sumar», pero el partido «no se va a diluir en ninguna marca».
Hasta ahí, todo aparentemente sencillo.
El entretenimiento empieza cuando llegan las encuestas.
La diferencia PP-PSOE está dentro del margen de error, así que conviene no proclamar ganadores once meses antes de votar. Pero hay un dato mucho más consistente para nuestro propósito: si el PP quiere gobernar con una aritmética parecida, necesitará a Vox. PP y Vox sumarían 25-26 diputados sobre una mayoría absoluta de 23.
Es entonces, si las encuestas acertaran, cuando le aparece el gran problema a ese Foro.
Porque PP y Foro mantienen desde marzo de 2025 un pacto de colaboración parlamentaria que preserva expresamente la independencia de ambos partidos. Queipo y Pumares coordinan iniciativas, posiciones y estrategias sin que Foro desaparezca dentro del PP.
Funciona razonablemente para ellos mientras los dos están en la oposición.
Pero gobernar tiene una mala costumbre: obliga a contar votos.
Escenario uno: Queipo gobierna necesitando a Vox
No sabemos si eso significaría una coalición PP-Vox, un acuerdo de investidura o apoyo parlamentario. Da igual para este análisis. El dato importante sería la dependencia política. El PP necesitará a Vox irremediablemente. No podrán negarse a su apoyo.
Y allí Foro descubriría que en la mesa reservada para dos han colocado una tercera silla, la de Vox.
Porque Adrián Pumares no mantiene precisamente con Vox una cordial discrepancia sobre el asuntos menores.
Cuando Moriyón incorporó a Vox al Gobierno de Gijón en 2023, Pumares reconoció públicamente su «incomodidad» política y personal. Y en marzo de 2026 lo dejó todavía más claro: sobre el Estado autonómico, el respeto a las minorías o la lengua asturiana, dijo encontrarse «en las antípodas de Vox».
Puede votar con Vox una iniciativa ganadera mañana por la mañana y discrepar por la tarde sobre el modelo autonómico.
Eso es la política parlamentaria: irrelevante y casi sin responsabilidades cuando se está en un modo de oposición como el que se practica en Asturias.
Pero gobernar conjuntamente o sostener al mismo Gobierno exige algo más que coincidir en una votación instrumental.
Por tanto, si Vox resultara imprescindible para hacer presidente a Queipo, el actual pacto PP-Foro tendría que ser revisado o, simplemente anulado.
Y entonces aparece el problema de Gijón.
Gijón, donde ya hicieron el experimento
Aquí no necesitamos imaginar demasiado porque Foro y Vox ya probaron a gobernar juntos.
En junio de 2023 Vox entró en el Ejecutivo de Carmen Moriyón junto con PP y Foro. El experimento duró unos cien días. En octubre Moriyón expulsó a Vox después de una sucesión de desencuentros cuyo último episodio fue la polémica sobre el Festival de Cine. La alcaldesa acusó a Vox de anteponer sus siglas al interés municipal y de paralizar parte del funcionamiento del Gobierno.
Después, Óliver Suárez abandonó Vox y terminó sosteniendo con su voto la mayoría Foro-PP.
No parece precisamente el comienzo de una bonita amistad. Y como precedente es tan inquietante tanto para Foro, como para Vox como, sin duda, para Queipo mismo.
Por eso las municipales de 2027 podrían adquirir una dimensión adicional. Si Moriyón vuelve a necesitar al PP para gobernar con estabilidad (o incluso para alcanzar la Alcaldía si no fuera la lista más votada):
¿el PP gijonés podría estar negociando con Foro mientras el PP asturiano depende simultáneamente de un Vox reacio a Moriyón para gobernar el Principado?
No sabemos qué haría Vox en ese caso, pero anticipar ahora que impondrá un veto a Moriyón no es descabellado si no quiere Vox cabalgar una contradicción, por citar una de las «expresiones estratégicas» tan del gusto de Pablo Iglesias Turrión.
En todo caso Vox tendrá algo que decir.
Y aún se les complican más las cosas a los de Moriyón porque la convivencia actual entre Foro y PP en Gijón tampoco atraviesa su luna de miel: han aflorado discrepancias públicas sobre proyectos municipales, reparto de protagonismo y decisiones políticas, mientras Moriyón insiste en que la relación es «magnífica» y «extraordinaria». miGijón ha documentado, entre otros episodios, el plantón de Foro en la presentación de la nueva marca turística y otros desencuentros entre los socios.
Añadir Vox a esa convivencia será incorporar otro ingrediente a una partida que ya tiene suficientes encontronazos.
Escenario dos: vuelve a gobernar el PSOE con su izquierda
La paradoja aparece aquí.
Las encuestas actuales no proporcionan a PSOE, IU y Podemos mayoría suficiente: Sigma Dos les atribuye conjuntamente alrededor de 18-20 diputados.
Pero faltan meses, las urnas suelen tener la impertinencia de no leer las encuestas y, por tanto, consideremos el escenario contrario: un nuevo Gobierno presidido por el PSOE y sostenido por las fuerzas situadas a su izquierda.
Para Foro sería políticamente el resultado que dice querer evitar. Pero orgánicamente, para su supervivencia como partido, le resultaría bastante más cómodo.
PP y Foro continuarían juntos en la oposición. El pacto firmado por Queipo y Pumares podría mantenerse prácticamente como está: coordinación parlamentaria, estrategias compartidas y autonomía de ambos partidos.
Pumares podría seguir situado «en las antípodas de Vox» sin que esas antípodas dificultasen la estabilidad de ningún Gobierno.
Y en Gijón el PP tendría mayor libertad para decidir qué hacer con Moriyón sin tener que mirar de reojo las necesidades de un eventual acuerdo autonómico con Vox.
No desaparecerían los problemas PP-Foro en los pasillos municipales. Los tienen ya. Simplemente faltaría uno más, el definitivo.
La pequeña broma de la aritmética
Y ésta es la paradoja:
Foro quiere que gobierne el PP, pero cuanto más necesite el PP a Vox para gobernar, más incómoda, por no decir imposible puede hacerse la posición de Foro.
Si, por el contrario, vuelve a gobernar el PSOE con su izquierda, Foro permanecería donde está ahora: asociado parlamentariamente al PP, enfrentado al Gobierno y libre para mantener sus distancias con Vox.
Políticamente sería una derrota de la alternativa que Foro dice defender. Pero institucionalmente podría permitirle conservar mejor su espacio, sus puestos y los beneficios asociados a todo ello.
Moriyón quiere sumar sin diluirse. Pumares quiere cambiar el Gobierno sin acercarse a Vox en las materias que considera esenciales, es decir, en casi todas. Queipo, quien tiene con ello el dilema más decisivo, quiere reunir una mayoría suficiente para gobernar.
Las tres cosas pueden ocurrir, pero no todas a la vez.
Y ahí está el pequeño detalle que en 2027 se tendrá que resolver: para Foro, para Queipo y para Vox la pregunta no será solamente quién gobierna Asturias si con quién tiene que gobernar quien gobierne.
Sobre la trayectoria política que conduce hasta esta situación: «Las prioridades de Moriyón y Pumares: Asturias no está entre ellas», Asturias Liberal, 17 de septiembre de 2026.

Español e hispanófilo. Comprometido con el renacer de España y con la máxima del pensamiento para la acción y con la acción para repensar. Católico no creyente, seguidor del materialismo filosófico de Gustavo Bueno y de todas las aportaciones de economistas, politólogos y otros estudiosos de la realidad. Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo y en Ciencias Políticas por la UNED
