Asturias Liberal > Asturias > Las prioridades de Moriyón y Pumares: Asturias no está entre ellas

Las trayectorias de Carmen Moriyón y Adrián Pumares en Foro Asturias son dignas de estudio político. Quizá entran bien en las categorías prácticas de Captura de rentas públicas y de Anomalías éticas de una democracia.

Y vemos por qué.

Parece ser que Carmen Moriyón quiere continuar presidiendo Foro Asturias. Adrián Pumares quiere continuar a su lado como secretario general. La Comisión Directiva ha convocado para el 7 de noviembre el VI Congreso de Foro Asturias y ambos dirigentes anuncian continuidad. Pumares, además, ha dejado una frase destinada a fijar el terreno político: el adversario político de Foro «es y seguirá siendo el PSOE». La frase tiene la contundencia necesaria para un congreso, qué duda cabe.

Así dice: el adversario es y será el PSOE. ¿No podría haber dicho que siempre fue el PSOE su adversario? No, porque no lo fue, sino al contrario, en determinados momentos. En aquellos donde el PP no constituía la tabla de salvación que es hoy para él.

Su problema empieza cuando acudimos a la hemeroteca, que tiene una desagradable costumbre: carece de disciplina de partido.

El adversario que también fue aliado y salvador

Adrián Pumares negoció con el Gobierno de Adrián Barbón y llegó a acuerdos presupuestarios con él. No se trata de una interpretación ajena a Foro: lo explicó el propio Pumares en diciembre de 2022, cuando recordó desde la tribuna de la Junta General que su partido había alcanzado dos acuerdos presupuestarios con el PSOE, correspondientes a 2020 y 2021.

En sus propias palabras: «En FORO Asturias hemos alcanzado dos acuerdos presupuestarios con ustedes». Para 2020 justificó el entendimiento por contrapartidas para el medio rural; para 2021, por el fondo extraordinario destinado a empresas y autónomos afectados por la crisis de la COVID-19. La ejecución de tales compromisos «arrancados» al Gobierno fue deficiente y el seguimiento que Pumares hizo de ellos, inexistente.

Y no terminó ahí. En diciembre de 2023, ya en la actual legislatura, Pumares votó favorablemente los Presupuestos de Barbón para 2024. Lo justificó por las mismas medidas que Foro consideraba «obtenidas» mediante la negociación de 2020-2021: los mismos cambios fiscales, las mismas ayudas a autónomos rurales, un estudio en estado durmiente sobre el Corredor del Nalón, un incremento menor de los bonos al consumo o la retirada de un proyecto para Gijón: el del intercambiador del Humedal.

Grandes hitos a cambio de la supervivencia política de Adrián Barbón, del PSOE como responsable de la larga y acusada decadencia de la región.

Nada de ello convierte a Pumares en socialista, sin duda, pero tampoco lo define como político de centro-derecha con el Partido Popular como aliado natural. Sus acuerdos políticos demuestran algo bastante más sencillo:

El Foro de Pumares y Moriyón ha pactado con el PSOE cuando ha considerado que hacerlo le permitía dar la apariencia de partido bisagra, de constituirse en su propia tabla de permanencia en el escaño y, si la ocasión lo hubiera permitido, co-gobernar con el PSOE incorporado a alguna consejería. Y ahora, cuando se sabe innecesario para Barbón, pues con el PP.

Todo esto entra dentro del funcionamiento parlamentario considerado normal por este diputado. Decir hoy lo contrario que se hizo ayer. La coherencia, que el él existe, está no en el comportamiento visible y proclamado (eso es obvio), sino en el real e inconfesable: estar, permanecer. Siempre y de la manera que sea más necesaria.

¿Y el ejercer por Asturias, para cuándo?

Moriyón también conoce el cambio, y por los mismos motivos

Algo parecido ocurre con Carmen Moriyón.

Durante su primer mandato municipal, entre 2011 y 2015, fue precisamente el Partido Popular quien hizo posible su llegada a la Alcaldía a pesar de haber protagonizado uno de los episodios de traición política más criticados y condenados de la historia reciente de Asturias. Un suceso del que el PP no ha tomado nota y que habrá de pagar, no solo en las urnas, sino también en él mismo, pues los comportamientos en bucle son la pauta de acción de ciertos políticos.

En las municipales de 2015 Foro obtuvo ocho concejales, PSOE siete, Xixón Sí Puede seis, PP tres, IU dos y Ciudadanos uno. La división entre PSOE, Xixón Sí Puede e IU permitió que Moriyón continuase como alcaldesa. Xixón Sí Puede decidió presentar su propio candidato en vez de apoyar al socialista, frustrando una mayoría alternativa.

A partir de ahí, Foro gobernó en minoría y tuvo pactó mayorías asunto por asunto. Y también, al igual que Pumares en la Junta General las entrelazó hacia su izquierda.

Tanto fue así que en febrero de 2016, Xixón Sí Puede e Izquierda Unida consideraban posible un acuerdo sobre el Plan General porque el documento impulsado por Foro había incorporado todas o casi todas sus principales reivindicaciones. Días después, Xixón Sí Puede, IU, PP y Ciudadanos apoyaron el avance del planeamiento, mientras el PSOE rechazó participar en aquella votación.

¿Cabe más prueba para evidenciar el eje básico que guía a un partido que necesitó apropiarse de unas siglas que definieron en otro tiempo una manera de hacer y de ejercer tan radicalmente diferente?

Mas no acabó ahí la colaboración Foro-izquierda porque más significativa todavía fue la Renta Social Municipal. En mayo de 2017, el Gobierno de Foro la sacó adelante con los votos de Xixón Sí Puede e Izquierda Unida, mientras el PSOE se abstuvo y PP y Ciudadanos votaron en contra.

Sí, el PP, por principios, votó en contra de una medida de Carmen Moriyón: una medida de captura de votos, tan típica de esa parte del espectro político y que en la Andalucía socialista se hizo crudamente famosa como «pesebrismo».

Con tal amplitud de criterios éticos es imposible asegurar el bien para una región tan necesitada de firmeza democrática como sobrada de teatro y poltronas permanentes.

Pero el dato es más crudo incluso que eso: la historia real del Foro posterior a Álvarez-Cascos es completamente contradictoria con la proclama de Pumares de rivalidad «eterna» ante el PSOE.

¿Sabe Álvaro Queipo dónde está entrando y con quién?

Y entonces aparece el Tribunal de Cuentas

Hasta aquí hablamos de una poco admisible política. A partir de este punto hablamos, además, de responsabilidad contable judicialmente declarada.

En junio de 2023, el Tribunal de Cuentas examinó varios gastos de asistencia jurídica sufragados con fondos procedentes de la dotación municipal del grupo de Foro. En uno de ellos concluyó que el procedimiento pertenecía al ámbito estrictamente privado de Carmen Moriyón.

La Sentencia 5/2023 declaró la existencia de un alcance de 1.210 euros en fondos del Ayuntamiento de Gijón y a Moriyón responsable contable directa, señalando además la concurrencia de negligencia grave.

Estamos ante una seria responsabilidad contable por alcance declarada por el Tribunal de Cuentas.

Un año después llegó una resolución cuantitativamente mucho más importante. La Sentencia 2/2024 del Tribunal de Cuentas, de 13 de junio de 2024, cifró en 31.314,29 euros el alcance ocasionado a los fondos del Ayuntamiento de Gijón y declaró nuevamente a Moriyón responsable contable directa.

El Tribunal consideró injustificados pagos correspondientes a dietas, una procuradora en un asunto particular, determinados cargos realizados con una tarjeta Visa cuyo destino no había quedado justificado y un desplazamiento mediante el funicular de Bulnes.

La resolución utiliza una expresión jurídicamente inequívoca: aquellos pagos ocasionaron un saldo deudor injustificado como consecuencia de una actuación «antijurídica y gravemente negligente».

El incómodo artículo 67 de los estatutos internos de Foro

Y entonces entran en escena los propios Estatutos de Foro Asturias.

El artículo 67 de los Estatutos, dedicado a las infracciones muy graves, incluye entre ellas:

«Incurrir en cualquier forma de corrupción en el ejercicio de cargos públicos o internos, así como la falta de probidad y honradez en el desempeño de cualquier cargo público u orgánico, así como los derivados de la irregular administración de los fondos de Foro Asturias o de la Administración».

Los mismos Estatutos establecen para las infracciones muy graves tres posibles tipos de sanción: suspensión de militancia entre tres y seis años, inhabilitación para desempeñar cargos internos o representativos durante el mismo periodo, o expulsión del partido.

La comparación resulta inevitable: por un lado, unos Estatutos que califican como muy grave la irregular administración de fondos de Foro o de la Administración; por otro, un Tribunal de Cuentas que declara un alcance en fondos municipales, responsabilidad contable directa y una actuación antijurídica y gravemente negligente.

Los Estatutos atribuyen al Comité de Garantías Estatutarias la competencia disciplinaria y someten esas actuaciones a procedimiento, tipicidad, audiencia, proporcionalidad y reglas de prescripción. No hubo apertura interna de procedimiento y el Comité de Garantías brilló por su ausencia.

La cuestión relevante es: ¿cómo interpreta Foro su propio artículo 67 ante dos resoluciones que declararon responsable contable directa a quien pretende continuar presidiendo el partido? La pregunta no requiere exageraciones. Basta con colocar los Estatutos junto a las sentencias.

Mientras tanto, el PP regional se acerca a Foro

Y aquí entra Álvaro Queipo.

En marzo de 2025, Queipo y Pumares firmaron un acuerdo de colaboración entre PP y Foro en la Junta General. El documento mantiene formalmente la independencia de las dos organizaciones, prevé reuniones periódicas y fija la búsqueda de posiciones conjuntas y estrategias compartidas.

El pacto ha producido actuaciones políticas concretas. En junio de 2026, por ejemplo, Queipo y Pumares presentaron conjuntamente una iniciativa parlamentaria para elaborar una estrategia ferroviaria asturiana.

Marginando todas estas cuestiones, incoherencias y contradicciones solo explicables por el instinto de supervivencia en el puesto y nunca por el interés de los ciudadanos que pagan sus emolumentos, Álvaro Queipo ha profundizado en esa línea hasta afirmar que «PP y Foro son dos fuerzas hermanas».

Asturias Liberal viene defendiendo desde 2025 una lectura política sin filtros del acuerdo. En «El Acuerdo del PP y Foro: Poltronas para Todos, Soluciones para Nadie» sostuvimos que la operación podía terminar proporcionando a Foro una vía de supervivencia institucional sin que quedase claro qué ganaba políticamente el PP.

Esa interpretación ha sido expuesta claramente también en otros análisis publicados en Asturias Liberal. José Fuero examinó el pacto en «Política con minúsculas: el acuerdo firmado por Álvaro Queipo y Adrián Pumares», mientras posteriormente volví sobre el problema en «La pelea cainita del PP y la alternativa que Asturias sigue esperando».

La línea editorial de AL es conocida: el acercamiento protege la continuidad institucional y laboral de la actual dirección forista, particularmente la de Pumares.

Hermanos en la Junta, socios bastante menos fraternales en Gijón

Precisamente por eso resulta particularmente interesante mirar hacia el Ayuntamiento de Gijón.

Mientras Queipo describe a PP y Foro como «fuerzas hermanas», la relación municipal entre ambos partidos ha mostrado una sucesión de duras discrepancias y ásperas desautorizaciones públicas.

En noviembre de 2025, después de la polémica por el traslado temporal del Albergue Covadonga, Carmen Moriyón asumió personalmente el control de la búsqueda de una nueva solución, marcando distancia con la gestión realizada desde Servicios Sociales por el concejal popular Guzmán Pendás.

Poco después apareció otro conflicto alrededor de Emulsa y la recogida de ropa usada. En enero de 2026, mientras dirigentes populares reclamaban a Foro una reflexión, Moriyón insistía públicamente en que la relación entre los socios era «magnífica» y «extraordinaria».

En mayo surgió otra discrepancia significativa. Foro defendió el soterramiento del tráfico en el Muro de San Lorenzo, mientras la vicealcaldesa Ángela Pumariega reafirmó la alternativa del PP basada en una plataforma única. miGijón documentó públicamente el choque entre ambos socios.

Tres días después se produjo otro episodio significativo: ningún concejal de Foro acudió a la presentación de la nueva marca turística de Gijón, un acto protagonizado por la vicealcaldesa popular Ángela Pumariega.

El mismo medio recopiló posteriormente una secuencia bastante más amplia. En «Más de medio gobierno, desautorizado por Moriyón: tres años de rectificaciones públicas», miGijón repasó decisiones corregidas o asumidas personalmente por la alcaldesa y describió una progresiva centralización de las decisiones políticas en torno a su figura.

Asturias Liberal ya había relacionado esa forma de ejercer el poder municipal con la situación política general de Foro. En «Gijón Oeste: cuando el voto fiel deja de defenderte» se vinculó expresamente la gestión gijonesa de Moriyón con el acercamiento regional entre Queipo y Pumares.

Una geometría política difícil de ignorar

De modo que el Foro posterior a Cascos llega a su VI Congreso con varias piezas de su historia reciente que conviene contemplar conjuntamente.

Pumares proclama hoy que el PSOE es y seguirá siendo su adversario, pero él mismo recordó en sede parlamentaria que Foro alcanzó acuerdos presupuestarios con el Gobierno socialista en 2020 y 2021 y posteriormente votó a favor de las cuentas de Barbón para 2024.

Moriyón dirige una formación cuyos Estatutos califican como infracción muy grave la irregular administración de fondos de Foro o de la Administración, mientras dos sentencias del Tribunal de Cuentas la declararon responsable contable directa, una de ellas por un alcance de 31.314,29 euros.

Queipo profundiza en el entendimiento regional con Foro y llega a hablar de «fuerzas hermanas», mientras en Gijón la convivencia entre los dos socios de gobierno ofrece una fotografía bastante menos armónica.

Y Foro reivindica simultáneamente su autonomía frente al PP y la utilidad estratégica de mantener con él una coordinación cada vez mayor.

La política obliga a negociar, modificar estrategias y alcanzar acuerdos con adversarios. Lo relevante es determinar qué principios permanecen constantes cuando cambian las circunstancias y por qué se alteran esos principios cuando el factor común a todos ellos es reiteradamente el mismo: permanecer en el puesto, hacer de esa permanencia un modo de vida y no un modo de servir a Asturias..

Ése es precisamente el contraste que deja la hemeroteca: Foro ha pactado a su izquierda y a su derecha cuando lo ha considerado útil para estar y ahora encara un Congreso en el que su actual presidenta y su secretario general pretenden continuar al frente.

El 7 de noviembre, por tanto, el debate no tiene por qué reducirse a quién ocupa la presidencia o la secretaría general. Hay una cuestión previa: qué explicación ofrece Foro de su propia trayectoria.

De los acuerdos con el PSOE. De las alianzas municipales. Del artículo 67. De las sentencias del Tribunal de Cuentas. De su relación con el PP. De la situación de Pumares. Y de una gestión en Gijón donde el socio popular ha sufrido varias rectificaciones públicas mientras su dirección regional estrecha la relación con Carmen Moriyón y Adrián Pumares.

El próximo 7 de noviembre, Foro tendrá delante algo bastante más difícil de negociar que cualquier pacto parlamentario: explicar a los asturianos qué han hecho además de todo lo que hemos relatado aquí.

Y el Partido Popular habrá de explicar por qué muestra una adaptabilidad a Moriyón que nada bueno augura sobre las formas éticas de la Asturias para la que pretende gobernar.

Ambos tendrán delante su propia hemeroteca.

Asturias Liberal
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