Sánchez en Degaña: los hidroaviones y el bosque que arde. ¿Gestión o escenografía?
A Degaña, donde el humo aún se agarraba a las laderas y las sirenas dibujaban una banda sonora de urgencia, llegó Pedro Sánchez.
Y con él —oh casualidad tan previsible que casi se ofende— aparecieron por fin los hidroaviones
















