Que el partido Foro Asturias, en su versión actual, la nacida tras el abandono de sus presupuestos iniciales, los de su genuino fundador, Francisco Álvarez- Cascos, se guía por su supervivencia como distribuidor de puestos y sueldos públicos entre sus fieles es algo ya conocido.
La trayectoria de Adrián Pumares en la Junta general y de Carmen Moriyón en el Ayuntamiento de Gijón avalan este diagnóstico.
Que un partido con estas características debiera hallar poco o ningún espacio público en un régimen democrático que se precie de tal, también parece claro también.
Y que la línea descendente que lleva avala esto último también se dibuja con mucha nitidez en el futuro cercano.
De aquí a los once meses que faltan para las elecciones autonómicas en Asturias, Foro Asturias (Pumares) desaparecerá como marca propia en la región si los acuerdos iniciales entre esta formación y el Partido Popular se llevan a cabo en los términos en que hoy están planteados. Solamente Carmen Moriyón se presentaría con su marca en el municipio de Gijón.
Adrián Pumares se integraría en la lista del Partido Popular. ¿Cómo y en qué puestos? Lo diremos al final, pero antes, se impone un análisis político para mostrar el contexto. Sin filtros y sin anestesia.
Empecemos.
Adrián Barbón terminó el último Debate de Orientación Política con una acusación bastante sencilla: la derecha pide alternancia, pero no ofrece alternativa. El presidente contrapuso los 103 anuncios de su Gobierno a lo que describió como falta de propuestas concretas y «mucha táctica y poca estrategia» por parte de sus adversarios, según recogió Europa Press.
La frase tiene una ventaja: obliga a mirar los papeles siempre que haya alguien con la independencia de criterio suficiente para hacerlo. Y hacerlo siempre resulta bastante más interesante que contar adjetivos.
La primera comprobación produce un resultado que altera considerablemente la generalización de Barbón:
●El Partido Populra sí tiene propuestas,
●Vox, también.
●Lo que, sin embargo, el actual Foro Asturias ha presentado en el debate de Orientación Política celebrado en la Junta presenta dudas acerca de su coherencia.
Dudas que hemos ya señalado en su momento y que solamente se explican por la necesidad de supervivencia de Adrián Pumares como diputado y, si todo se produce según las encuestas vaticinan, en el Consejo de Gobierno que sustituya al PSOE.
¿Y Qué hizo el diputado forista en dicho Debate de Orientación Política?
Adrián Pumares presentó 22 propuestas de resolución y diez de ellas terminaron siendo aprobadas por la Junta General.
Así que podríamos terminar aquí y sería breve. Incluso descansado. Pumares hace oposición, podría decirse tras una primera y simplista lectura.
Pero nos perderíamos la parte verdaderamente interesante, porque el problema de Foro no consiste ahora mismo en saber si tiene propuestas.
La pregunta es bastante más curiosa: ¿qué proyecto político regional contiene esas propuestas y bajo qué siglas piensa defenderlo en 2027?
Veintidós propuestas: las hay
Las 22 iniciativas presentadas por Pumares abarcan sanidad, dependencia, vivienda, fiscalidad, medio rural, infraestructuras, universidad, investigación y gestión pública. Entre ellas figuran la deflactación del IRPF, actuaciones sobre vivienda asequible, reducción de listas de espera, ayudas a autónomos rurales, mejoras de carreteras y conectividad y actuaciones relacionadas con El Musel y el Corredor Atlántico.
Propuestas todas ellas del Partido Popular cedidas a Foro.
En apariencia no estamos ante un diputado que llegue a la Junta con una carpeta compuesta exclusivamente por folios en blanco, los escriba él o los suministre el mismo Partido Popular.
Porque el primer interrogante que suscita Pumares es por qué ha dejado de lado su apuesta por la cooficialidad de la llamada Llingua o su repudio de algunas políticas conservadoras y su afición por las propuestas de la llamada izquierda woke.
La respuesta está en la casa que ahora parece acogerle y darle un puesto relevante: el Partido Popular
El problema sigue cuando preguntamos hacia dónde va Foro
Un proyecto político no se define únicamente por aquello que escribe en una propuesta parlamentaria cuando su permanencia como diputado con sueldo y privilegios está ligada al partido que tiene las de ganar en las encuestas. Y sucede a veces que se define por lo contrario que aparenta en la tribuna de oradores.
Es así que observamos qué decisiones adopta cuando debe elegir nuevos aliados, nuevas prioridades y nuevas estrategias de supervivencia política y económica.
Es entonces cuando la historia reciente de Foro empieza a ofrecer una trayectoria cambiante.
El propio partido recuerda que alcanzó acuerdos presupuestarios con el Gobierno socialista para 2020 y 2021. Pumares explicó posteriormente que el primero permitió introducir medidas de fiscalidad diferenciada para el medio rural y que el segundo estuvo relacionado con el fondo extraordinario destinado a empresas y autónomos afectados por la pandemia.
Después llegó el desencuentro.
Foro presentó una enmienda a la totalidad a los Presupuestos de 2022 y volvió a hacerlo frente al proyecto para 2023, cuestionando el grado de cumplimiento de los compromisos alcanzados anteriormente.
Pero tampoco aquello fue el divorcio definitivo.
En diciembre de 2023, ya durante la actual legislatura, Pumares votó favorablemente los Presupuestos del Principado, los del PSOE, para 2024.
Foro justificó su voto porque había conseguido introducir modificaciones fiscales, ayudas a autónomos rurales, una partida para estudiar el desdoblamiento del Corredor del Nalón, más fondos para bonos al consumo y la retirada del proyecto del intercambiador del Humedal.
Algunas de ellas de escaso calado y otras de excesivo incumplimiento.
Es cierto que los parlamentos están precisamente para negociar. Que un partido regional puede pactar determinadas medidas con un Gobierno socialista y posteriormente entenderse con el PP si considera que esas decisiones sirven a sus objetivos.
El interés aparece cuando intentamos determinar qué hilo político estable une todos esos movimientos.
Y apareció el PP
El 15 de marzo de 2025 se produjo un cambio relevante. Álvaro Queipo y Adrián Pumares firmaron un acuerdo formal de colaboración entre PP y Foro en la Junta General.
No era una coalición electoral y el pacto preservaba expresamente la independencia de ambas organizaciones. Pero establecía coordinación política, reuniones periódicas y búsqueda de posiciones y estrategias compartidas.
Asturias Liberal examinó aquel movimiento prácticamente desde su nacimiento. José Fuero analizó el acuerdo en Política con minúsculas: el acuerdo firmado por Álvaro Queipo y Adrián Pumares, y un día después publicamos El Acuerdo del PP y Foro: Poltronas para Todos, Soluciones para Nadie, donde ya planteábamos interrogantes sobre el sentido político y electoral de la operación.
La relación siguió avanzando.
En abril de 2026, Queipo fue extraordinariamente explícito en una entrevista con La Voz de Asturias. Definió PP y Foro como «dos fuerzas hermanas», afirmó que compartían más del 90% de sus posicionamientos y explicó que hablaba diariamente con Pumares.
Hermanos.
Políticamente, se entiende. Las comidas de Navidad todavía no constan en el acuerdo parlamentario.
Queipo añadió algo más importante: defendió la conveniencia de reunificar el espacio del centro-derecha asturiano y argumentó que el sistema de tres circunscripciones penaliza electoralmente la dispersión del voto.
La lógica del planteamiento es comprensible.
Pero esa misma lógica conduce directamente a la pregunta que Foro intenta mantener despejada.
¿Hasta dónde llega esa reunificación?
Foro responde públicamente que seguirán como marca propia
Las declaraciones públicas de sus principales dirigentes han sido bastante inequívocas.
En junio de 2026, Pumares aseguró en una entrevista con La Voz de Asturias que Foro concurriría a las elecciones de mayo de 2027.
Preguntado por una posible unión autonómica con el PP, dejó la decisión formal en manos de los órganos del partido, pero sostuvo que Foro seguiría teniendo representación en la Junta General.
Carmen Moriyón fue todavía más rotunda el pasado 17 de septiembre.
La presidenta de Foro se declaró dispuesta a sumar fuerzas para conseguir un cambio de Gobierno en Asturias, pero añadió expresamente que «Foro no se va a diluir en ninguna marca».
Y hay más.
Foro ha convocado para el próximo 7 de noviembre su VI Congreso. Moriyón y Pumares han anunciado una candidatura conjunta para continuar dirigiendo la organización durante los próximos cuatro años y presentan ese Congreso como preparación del ciclo electoral de 2027.
Todo parece bastante claro
Foro continúa, dicen, pero ¿cómo?
La información que maneja Asturias Liberal
Asturias Liberal ha recibido una información confidencial procedente de fuentes fidedignas y conocedoras de conversaciones desarrolladas en el entorno nacional del Partido Popular, en Génova 13.
La información que esas fuentes trasladan coincide con las declaraciones públicas de sus dirigentes que acabamos de reproducir pero las matiza de manera importante:
●El partido subsistirá hasta las elecciones del año próximo con Moriyón y Pumares a su cabeza.
●La candidatura regional de Foro se integrará en la del Partido Popular sin incluir la afiliación de Adrián Pumares.
Según la confidencia recibida por AL, las conversaciones entre PP y Foro estarían ya muy avanzadas hacia una fórmula electoral para las autonómicas de 2027 en la que Foro dejaría de concurrir con su propia marca al Parlamento asturiano.
Y aunque aún quedan diez meses hasta formación de candidaturas es del común de los bien informados en Asturias que Foro Asturias Pumares, es decir, la candidatura regional de Foro no tiene opción alguna al margen de las listas del Partido Popular.
¿Cómo se está pactando esa integración?
Adrián Pumares encabezaría la candidatura del Partido Popular por la circunscripción central.
Álvaro Queipo encabezaría la candidatura por la circunscripción occidental.
Foro, según esas mismas fuentes, dejaría de presentarse con su propia marca a las elecciones autonómicas y conservaría fundamentalmente su presencia electoral independiente en Gijón, nuevamente con Carmen Moriyón como candidata a la Alcaldía.
Para comprender por qué una conversación de esta naturaleza puede tener sentido estratégico hay que añadir un dato difícil de ignorar.
Foro no es electoralmente el partido que fue:
En las elecciones autonómicas de 2011, bajo el liderazgo de Francisco Álvarez-Cascos, Foro obtuvo 178.031 votos y 16 de los 45 diputados de la Junta General, según los resultados recogidos por la Junta Electoral.
Doce años después, en las elecciones autonómicas de 2023, Foro obtuvo 19.313 votos, el 3,70% y un diputado: Adrián Pumares.
No hace falta volver a atribuir las motivaciones personales para comprender el problema.
Un partido autonómico reducido a un diputado tiene razones para preguntarse cómo garantizar representación en la siguiente legislatura. Y el PP puede preguntarse simultáneamente qué consecuencias electorales tiene competir con una formación ideológicamente próxima dentro de un sistema dividido en tres circunscripciones.
El propio Queipo ha hecho pública esa reflexión.
Los incentivos objetivos para negociar existen.
Asturias Liberal lleva tiempo siguiendo el recorrido
La cuestión tampoco aparece ahora de la nada.
En julio de 2025, al analizar distintos escenarios electorales, Asturias Liberal ya examinó la posible desaparición de la representación autonómica de Foro y las consecuencias que eso podía tener para el acercamiento con el PP.
Más recientemente, el 17 de septiembre, publicamos Las prioridades de Moriyón y Pumares: Asturias no está entre ellas, donde reconstruimos los acuerdos anteriores con el PSOE, el posterior acercamiento al PP y las contradicciones políticas acumuladas en la trayectoria reciente de Foro.
Tres días después, en Moriyón y Pumares ante 2027: cuidado con lo que deseas, examinamos otro problema: la relación entre PP y Foro puede funcionar con relativa sencillez en la oposición, pero un eventual escenario de gobierno introduce necesariamente la variable Vox y modifica los equilibrios.
Incluso mucho antes, cuando acababa de firmarse el pacto parlamentario, AL había dejado constancia de sus dudas en Política con minúsculas y en Poltronas para Todos, Soluciones para Nadie.
La nueva confidencia añade ahora una pieza.
No resuelve el puzle.
Lo hace bastante más interesante.
Y entonces las 22 propuestas cambian de significado
Volvamos finalmente a la frase de Barbón.
¿Tiene Foro propuestas?
Sí.
Tiene 22 propuestas presentadas en el último Debate de Orientación y diez obtuvieron respaldo parlamentario. Mantiene además actividad política sobre fiscalidad, sanidad, vivienda, infraestructuras, investigación, medio rural y gestión pública.
Por tanto, afirmar simplemente que Foro carece de propuestas no describe adecuadamente lo que consta en la actividad parlamentaria.
Pero es aún más relevante señalar que un Pumares «pepero» hoy no se compagina con su pasado reciente y que esas propuestas (suyas o remitidas desde el GP del PP) se hacen en simbiosis con una derecha nacional, no partidaria de la cooficialidad y con aspiraciones de pactar con un Vox en las antípodas de Pumares y de Moriyón.
La pregunta verdaderamente interesante comienza justo después.
¿Existe un proyecto autonómico independiente de Foro para 2027?
Porque una propuesta sobre fiscalidad, listas de espera o vivienda puede ser defendida hoy por un diputado de Foro. Pero también podría ser incorporada mañana a otro programa político y defendida por el mismo Adrián Pumares desde otra candidatura. Es lo que Queipo firmaría si no hubiese repetido sus papeles parlamentarios con Foro.
Y entonces ya no estaríamos hablando principalmente de propuestas. Estaríamos hablando de transmutación y de estrategia electoral.
Qué significa que dos organizaciones que proclaman su independencia se definan al mismo tiempo como «fuerzas hermanas» que comparten más del 90% de sus posiciones.
¿Y qué función tendrá realmente el Congreso del próximo 7 de noviembre?

Español e hispanófilo. Comprometido con el renacer de España y con la máxima del pensamiento para la acción y con la acción para repensar. Católico no creyente, seguidor del materialismo filosófico de Gustavo Bueno y de todas las aportaciones de economistas, politólogos y otros estudiosos de la realidad. Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo y en Ciencias Políticas por la UNED
