El abogado asturiano Jacobo Teijelo vuelve al foco tras reconocerse reuniones con Leire Díez y fiscales de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado.
Cada semana que pasa resulta más evidente: Moncloa ha decidido apadrinar a la Indra de los Escribano. No ya como contratista, sino como estructura industrial de poder.
Donald Trump ha acercado, sólo eso pero nada menos que eso, el “Día de Colón” a un significado que busca a los italoamericanos, pero que acaba desembocando inequívocamente en la Hispanidad.
En octubre de 2000, el entonces ministro de Fomento Francisco Álvarez-Cascos incluyó la Ronda Norte en los Presupuestos Generales del Estado de 2001, posibilitando el estudio informativo del trazado. En 2003, la infraestructura quedó incorporada al catálogo de carreteras del Estado (Real Decreto 1231/2003), también firmado por Álvarez-Cascos, y ese mismo año se solicitó la Declaración de Impacto Ambiental.
Defensa ha dado un tirón de orejas a Indra por los retrasos del VCR 8×8 Dragón. Lo demás —anuncios a página completa y marcos narrativos— es ruido. La tinta no aprieta tornillos.
El reportaje de miGijón sobre el contrato municipal con el Hospital Covadonga ha reavivado el debate sobre los límites éticos y jurídicos del ejercicio público cuando confluyen intereses privados
ArcelorMittal atraviesa en Asturias su fase más delicada: coste energético alto, burocracia lenta y transición ecológica bloqueada. Mientras otras regiones avanzan hacia el acero verde, aquí la modernización se atasca.
Va de Estado, no de cotilleo. La UCO vuelve a hacer su trabajo —caiga quien caiga— y el nuevo informe patrimonial sobre José Luis Ábalos da un paso más hacia el centro del problema: los posibles flujos de financiación opacos en la órbita del PSOE.
El exalcalde de Caracas Antonio Ledezma, actual Coordinador del Consejo Político Internacional del comando venezolano de María Corina Machado y Edmundo González, participó en un foro en Málaga junto a la diputada española Cayetana Álvarez de Toledo y el expresidente mexicano Felipe Calderón.
Atrás han quedado aquellos momentos donde las estrategias se gritaban con un boli Bic, un folio y una pizarra de toda la vida (las Vileda ya eran versión 2.0) con 8.000 líneas mal trazadas.